Ha ocurrido en el Hospital Materno de Granada. Aunque no estaba ingresado, J.C., de 57 años, subió hasta la séptima planta de este centro sanitario y, ayudado por un megáfono, comunicó su intención de tirarse al vacío si la prensa no se hacía eco de una supuesta injusticia relacionada con su situación familiar. Eran las 12.30 horas.

Finalmente, el hombre fue reducido por varios agentes de la Policía vestidos de paisano que se hicieron pasar por reporteros y lograron convencerle de que abandonara su actitud sin que su vida corriera riesgos. Según ha informado la Policía Local, sobre este sujeto pesan dos órdenes de alejamiento de su mujer por presuntos malos tratos.

Se le practicará un examen psiquiátrico ante la posibilidad de que tenga alteradas sus facultades mentales.