La crisis de las caricaturas de Mahoma vivió ayer un nuevo episodio. Dos años y medio después de que el diario danés Jyllands Posten publicara una viñeta en la que se podía ver al profeta con una bomba en el turbante, la Policía de ese país detuvo a tres personas que supuestamente planeaban atentar contra Kurt Westergaard, uno de los doce autores que caricaturizaron a Mahoma.

Los agentes detuvieron a los islamistas, dos tunecinos y un danés de origen marroquí, en la ciudad de Arhus, al oeste del país. Según la Policía, las detenciones tienen carácter «preventivo» y se efectuaron cuando los presuntos terroristas estaban «en la fase inicial» de los preparativos.

El director del diario, Carsten Juste, declaró que existían «planes muy concretos» para asesinar a Westergaard, que llevaba varios meses bajo protección oficial ante las amenazas de los islamistas radicales de varios países.

Una crisis a nivel mundial

En septiembre de 2005, el diario danés Jyllands Posten publicó una docena de caricaturas del profeta Mahoma que en un principio pasaron inadvertidas, aunque meses después provocaron una oleada de protestas en varios países musulmanes, que se saldaron con varias decenas de muertos. El islam considera una grave ofensa la representación del profeta.

Bajo la amenaza de la fatua

Salman Rushdie.- En 1989, tras  la publicación de Los versos satánicos, el ayatolá Jomeini dictó una fatua contra el escritor indobritánico.

Taslima Nasreen.- La escritora bengalí fue condenada a muerte por criticar al islam en sus obras.

Robert Redeker.- En 2006, el predicador islamista Youssef al-Qaradawi condenaba a muerte al profesor francés por un artículo en el que se oponía a la «intimidación islamista».

Theo Van Gogh.- El cineasta holandés murió asesinado en 2005 por el islamista Mohammed Bouyeri.