El músico africano Waldemar Bastos bebe de tres continentes: África, Europa y América. Nació en Angola, vive en Portugal y publicó su primer disco, Chico Buarque, en Brasil. De ahí que su música salte con soltura del folk angoleño al fado portugués o a la semba (la raíz primigenia de la que surgió la samba) con naturalidad. La dulzura de su voz contrasta con la dureza de sus composiciones, marcadas por el exilio forzado a Portugal en los 80.
En la Península tampoco se salvó de ser encarcelado durante la dictadura militar portuguesa por su posición socialmente comprometida.  A pesar de la actitud crítica que posee, sus versos son eminentemente poéticos.

*Luz de Gas. Muntaner, 246. A las 22.00 h. De 12 a 15 euros. www.barnasants.com.