Fotograma de 'La caída del imperio americano'
Fotograma de 'La caída del imperio americano' SEMINCI

Así lo plantea el canadiense en 'La caída del imperio americano', proyectada este domingo en la 63 edición de la Seminci, que retrata la sociedad 30 años después del inicio de 'El declive del imperio americano', según ha explicado la productora, Denise Robert, en declaraciones recogidas por Europa Press, durante un encuentro con la prensa.

"El mercado manda", asegura, al inicio del filme, el protagonista Pierre-Paul (Alexandre Landry), un intelectual resignado con un doctorado en filosofía que afirma que "su inteligencia es un hándicap", pues considera que tanto los escritores como los filósofos, al igual que los políticos -con mención especial para Donald Trump- son unos "cretinos".

El personaje de Landry se ve obligado, a pesar de su formación, a trabajar como repartidor porque "se gana más dinero que como profesor", una profesión que los protagonistas de las precuelas 'El declive del imperio americano' y 'Las invasiones bárbaras' ejercían con orgullo. Sin embargo, su rutinaria vida cambia cuando se ve envuelto en medio de un atraco que deja varios muertos y dos bolsas llenas de dinero sin dueño.

De este modo, Arcand ha adaptado su mirada a la situación de una nueva generación. "Ser historiador le permite observar con perspectiva la sociedad de hoy en día, en la que el dinero es la prioridad y el único valor seguro", ha explicado Robert. Al mismo tiempo, ha agregado, el dinero es una "excusa" para realizar esta radiografía social, porque "cada personaje se relaciona con él de una manera".

Un expresidiario (Rémy Girard) y una escort de lujo (Maripier Morin) completan este insólito trío cuyos intereses, en principio monetarios, se van volviendo más solidarios a medida que avanza el metraje gracias a la influencia de Pierre-Paul, un Robin Hood del siglo XXI.

Por ejemplo, si se presta atención, al "ADN del protagonista", es fácil intuir que no gastará el dinero de forma egoísta porque "le importan los demás", ha apuntado la productora. Asimismo, ha señalado que en la cinta "no hay bandidos porque el dinero sucio no pertenece a nadie".

"El dinero da la felicidad pero tú nunca lo sabrás", sentencia uno de los personajes. Con esta afirmación, el filme planta la semilla del dilema en la mente del espectador acerca de si el capital y los principios son compatibles.

Los "misterios de la inspiración", según ha expresado el ausente Arcand a través de una carta entregada a Robert, han llevado al veterano cineasta a retomar un género que había "abandonado": el policíaco, que le ha servido para hablar sobre el dinero como "último valor de unas sociedades en plena desintegración", pero también del "amor y la compasión como últimos refugios de la humanidad".

DENYS ARCAND

Nació en Deschambault-Grondines, Québec (Canadá), en 1941. Licenciado en Historia por la Universidad de Montréal en 1962, ingresó en la Office National du Film du Canada, donde fue guionista, montador y realizador de numerosos cortometrajes producidos entre 1963 y 1969. A principios de los setenta dirigió 'On est au coton' y 'Québec: Duplessis et après...', dos documentales de nítida orientación política.

En 1972 realizó su primer largometraje de ficción, 'La Maudite galette', y después 'Rejeanne Padovani', documental proyectado en el ciclo 'Canadá, un cine diferente' de la 38 Semana. Con 'El declive del imperio americano', que participó en la Sección Oficial de la 31 Semana y se alzó con el premio Fipresci en Cannes, alcanzó gran repercusión internacional, así como la nominación al Oscar a la mejor película de habla no inglesa.

Quince años después, se alzó con el premio del público en la 48 Semana merced a 'Las invasiones bárbaras', donde retomaba aquellos personajes. Su filmografía incluye además largometrajes como 'Jésus de Montréal' (1989, nominado al Bafta y premiado en Cannes), 'La verdadera naturaleza del amor' (1993) o 'La edad de la ignorancia' (2007), entre otros.

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