Ensalada de melocotones asados con queso
Incluir frutas entre los ingredientes de la ensalada es una idea que siempre funciona. Así que aprovechando el final de la temporada de melocotones, los hemos pasado por la plancha -un buen truco para potenciar su sabor y dulzor- y combinado con queso para montar una ensalada un poco diferente pero que triunfa seguro. Aquí te contamos cómo hacerla. EMMA GARCÍA

Los melocotones están en su mejor momento y aún podremos disfrutarlos durante todo el mes. Y lo bueno es que además de comerlos tal cual también dan mucho juego, no sólo en postres, sino también a la hora de preparar una ensalada.

La cosa mejora todavía más si los pasamos por el horno o la parrilla. Combinados con quesos con cierta potencia -hemos usado gorgonzola y burrata pero podéis usar vuestros preferidos- tenemos casi todo lo necesario para una ensalada diferente y muy rica.

Y es que si la idea para esta 'vuelta al cole' es comer mejor y cocinar más -dos ideas que suelen ir muy relacionadas-, poner al día nuestro recetario de ensaladas puede ser un excelente comienzo para este nuevo curso.

Ingredientes

  • 150 gr. de ensalada variada (lechuga, espinacas, canónigos…)
  • 100 gr. de burrata
  • 50 gr. de queso gorgonzola (o queso azul, cabrales…)
  • 1 melocotón grande y maduro o 2 pequeños
  • Pipas de calabaza
  • Germinados (en este caso de col lombarda)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

Pelamos los melocotones y los cortamos en forma de gajos. Calentamos una parrilla con un poco de aceite de oliva virgen extra y ponemos los trozos de melocotón. Los hacemos unos tres minutos por cada lado, apagamos el fuego y los dejamos templar.

Ponemos la lechuga en una fuente de tamaño medio o en platos individuales. Sobre la lechuga ponemos unas cucharadas de burrata. Añadimos los melocotones templados, troceamos el queso gorgonzola y lo echamos por encima, y decoramos con brotes de germinados y pipas de calabaza.

Como el contraste de sabores ya es bastante potente no hace falta preparar ninguna vinagreta. Simplemente salpimentamos al gusto y echamos un buen chorro de AOVE (aceite de oliva virgen extra).