Ensalada
Ensalada EMMA GARCÍA

Ahora que parece que empieza de verdad la primavera y el calor está a la vuelta de la esquina, toca recuperar el recetario de ensaladas. La clave para no aburrirnos de ellas es introducir ingredientes que se salgan de la lista habitual.

Frutas, hortalizas que normalmente comemos cocinadas pero que crudas aportan frescor, o ingredientes con mucha potencia son la clave para convertir una ensalada del montón en un plato de lo más apetecible.

Aunque las opciones son infinitas, hemos seleccionado media decena de ideas e ingredientes muy fáciles de incoporar a la ensalada y que tienes que probar ya mismo.

Champiñones crudos. A la plancha están riquísimos pero crudos, a parte de ser muy sanos, también están muy buenos y quedan estupendamente en las ensaladas. Simplemente tenemos que lavarlos muy bien para quitar todos los restos de tierra y laminarlos o cortarlos en taquitos.

Hinojo. Tiene un sabor dulce muy interesante, y aunque asado es una maravilla, se puede comer crudo en las ensaladas o en muchos otros platos. Si sacamos unas tiras con ayuda de una mandolina animaremos hasta la ensalada más aburrida.

Cítricos. Aunque a las ensaladas le van muy bien muchos tipos de fruta como manzana, fresas o granada, los cítricos nos gustan especialmente porque su punto de acidez combina estupendamente con el resto de ingredientes. Con unos trozos no muy grandes de naranja, mandarina o pomelo, aparte de sabor, conseguiremos un plato de lo más colorido.

Calabacín. Crudo puede seguir pareciendo un poco extraño, pero después de probarlo se convertirá en algo cotidiano en nuestros platos. Podemos cortar unas tiras o laminas y convertirlo en un ingrediente inesperado en nuestras ensaladas. 

Tomates secos. Los usamos para multitud de recetas porque nos encantan, y añadirlos también a las ensaladas es una buena idea para potenciar el sabor del plato. En tiras finas, troceados o picados en la vinagreta van a ser un acierto seguro en nuestra ensalada.