La repentina muerte de Tartiere, que deja mujer y dos hijos, ha causado un hondo pesar en el sector empresarial asturiano y en diferentes puntos de Asturias, donde su familia siempre ha sido muy considerada. Víctor Tartiere vivía en la urbanización de La Fresneda, en el municipio de Siero.

El presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), Belarmino Feito, ha emitido este viernes un comunicado en el que ha manifestado su "enorme pesar" por el inesperado fallecimiento. Destacó de él la "profesionalidad, talento empresarial y su extraordinaria amabilidad y cercanía".

Íñigo Tartiere provenía de una familia de empresarios y era director de uno de los concesionarios referentes en la venta de automóviles en Asturias, fundado por su padre Víctor Tartiere Herrero.

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