Fonsi Bonafonte (izda) junto a Carmen Ámez (dcha), 26-7-18
Fonsi Bonafonte (izda) junto a Carmen Ámez (dcha), 26-7-18 EUROPA PRESS

La Federación de Servicios Públicos de UGT en Castilla y León considera el nuevo Convenio Marco Estatal de la Dependencia como un "varapalo" para los 37.000 trabajadores del sector -el 99 por ciento de ellos, mujeres- y los 90.000 usuarios en la Comunidad.

Este acuerdo estatal, suscrito por las patronales con el único apoyo sindical de Comisiones Obreras -que contaba con la mayoría suficiente de representatividad de los trabajadores- ha sido rechazado por UGT, que considera que "legitima la precariedad" y rebaja los derechos de los empleados.

Entre los aspectos más criticados, está la asunción a los profesionales con categoría de gerocultor de tareas de limpieza, lo que a juicio de la secretaria regional de la federación en Castilla y León, Carmen Ámez, supone "invadir tareas propias de otros profesionales" cuyo puesto pasa a estar comprometido, mientras a los primeros se les impone labores diferentes a las relativas a la cualificación que se les exige.

Por todo ello, UGT ha denunciado este VII Convenio Marco, para cuyo sustituto ya se ha constituido la mesa negociadora, lo que a priori limita su vigencia a seis meses, lo que ha llevado tanto a Ámez como a la secretaria de Servicios Sociosanitarias y Atención a la Dependencia, Fonsi Bonafonte, a advertir de que el nuevo convenio "nace muerto".

En declaraciones recogidas por Europa Press, Ámez ha insistido en que el acuerdo, firmado recientemente tras 42 meses de negociación, "empeora las condiciones laborales de los trabajadores" en un sector en el que el incremento de empresas prestatarias de servicios "no deja de crecer", lo que supone, a su juicio, que es "rentable económicamente" para ellas, pero "no para los trabajadores.

"PARADIGMA DE LAS INJUSTICIAS"

Por su parte, Bonafonte ha tildado el convenio de "paradigma de las injusticias" al "empeorar las condiciones de los trabajadores" en un momento en el que "las condiciones económicas mejoran". Por ello, considera que con el acuerdo "se prima la rentabilidad de las empresas por encima de la dignidad profesional y el bienestar de los usuarios".

Asimismo, ha lamentado que el convenio "no incluya ninguna mejora" y ha advertido de que todos los puntos positivos incorporados responden a acuerdos de intermediación y sentencias judiciales ganadas por los trabajadores, de modo que "son de obligado cumplimiento aunque no estén en el convenio" y, por lo tanto, no es fruto del acuerdo y la cesión de la patronal, ha aclarado.

Fonsi Bonafonte ha recordado que ya el V Convenio Marco se produjo con la firma "en solitario" de Comisiones Obreras, circunstancia que "se repite" al tener de nuevo mayoría de representatividad este sindicato, si bien ha apuntado que en la mesa de negociación del VIII "ya no será así", a pesar de que ha reconocido que "será muy difícil quitar lo impuesto en el VII".

Por último, la secretaria de Servicios Sociosanitarios y Atención a la Dependencia ha considerado "significativo" cómo, a pesar de ser un sector "tan feminizado", en la foto de firma del nuevo Convenio Marco, del que las representantes de UGT se han desmarcado, "sólo aparecían hombres".

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