De esta manera, se acentúa la tendencia negativa que experimentó esta estadística durante 2017, cuando se incrementó por primera vez en diez años.

Faconauto atribuye este incremento a la caída en las matriculaciones de los coches diésel, cuyas ventas se han reducido hasta junio un 13%, suponiendo ya un 37% de todo el mercado. En paralelo, ha habido un trasvase de compradores que han optado por la gasolina, tecnología que ha acaparado el 56% de las matriculaciones y que ha crecido un 43%.

Los motores diésel emiten hasta 20% menos de CO2 que los equivalentes de gasolina, por lo que el rápido descenso en sus matriculaciones, junto al repunte de los de gasolina, explica el mal dato de emisiones medias en lo que va de año.

Al respecto, Faconauto considera que, con la configuración actual del mercado, en la que predominan los motores de combustión, la última generación de vehículos diésel es esencial para alcanzar los objetivos climáticos y la descarbonización del transporte en el futuro cercano. La UE ha establecido que los fabricantes reduzcan las emisiones de CO2 de sus coches hasta los 95 gramos para el año 2021 y hasta 66 gramos en 2030.

Al mismo tiempo, para la patronal de los concesionarios, los Vehículos de Energías Alternativas (VEA) protagonizarán la movilidad del futuro, pero todavía no son una alternativa real para los ciudadanos. Así, en lo que va de año los eléctricos en Cantabria sólo han representado el 0,1% de las matriculaciones, los híbridos (gasolina/motor eléctrico) un 5,7% y los híbridos a gas un 0,4%.

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