'First Dates'
Sonia, la dueña de una cafetería, en 'First Dates'. CUATRO

Las casualidades existen, y en el programa de este miércoles de First Dates se ha dado una muy especial. Por un lado Sonia, la propietaria de una cafetería de Alicante que buscaba una relación estable después de varios "pinchitos"; y por otro Santiago, un agente inmobiliario que, casualmente, conocía el establecimiento.

"Creo que estuve hace como mes y medio", le confesó el hombre a su cita. "No quiero que me tiren los trastos todos los clientes", dijo entre risas a la cámara Sonia.

Durante la cena, Sonia confesó que estaba preparando una oposición para ser funcionaria de prisiones: "¿No te da reparo?", le dijo su acompañante. "Para nada, mejor que estén allí que en la calle", le contestó la mujer.

Para la hostelera, Santiago no era su tipo porque buscaba a alguien más varonil: "Le veo un poco flojito y demasiado bueno. Necesito algo más malote", destacó. En el tema de la religión tampoco le convenció, porque el hombre se definió mormón.

"No ha habido chispa", remató Sonia, que junto a Santiago decidieron no tener una segunda cita.