Google
El buscador de Google. Pixabay

La Comisión Europea ultima una multa récord a la multinacional Google por abuso de posición dominante a través de Android al exigir a fabricantes de dispositivos móviles que tienen este sistema operativo la instalación por defecto de determinadas aplicaciones como Google Search o el navegador Chrome.

Bruselas anunciará previsiblemente este miércoles la sanción, según Reuters, que además explica que estaba preparada para la semana pasada pero el Ejecutivo comunitario decidió retrasarla por la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Bruselas para acudir a la cumbre de líderes de la OTAN.

La agencia señala además, citando fuentes cercanas al caso, que la multa por abuso de posición dominante con Android podría superar la de 2.400 millones impuesta en 2017 al gigante tecnológico por favorecer de forma sistemática a Google Shopping, su comparador de precios. Según las normas de la UE, la multa podría ascender al 10% del volumen de ingresos de Alphabet, que fue de 94.742 millones de euros en 2017. El diario belga 'Le Soir' avanza que la sanción será de 4.000 millones.

El grupo tecnológico con sede en California (EE UU) niega las alegaciones de la Comisión Europea y argumenta que los fabricantes de móviles instalan muchos servicios de sus rivales y que Android ha aumentado la competencia en el mercado de estos dispositivos.

La Comisión Europea abrió la investigación por Android en 2015 y acusó formalmente a Google un año después de aplicar una estrategia "para mantener y reforzar su posición dominante en la búsqueda general en Internet". Bruselas explicó entonces que alrededor del 80% de los smartphones funcionan con Android y que el 90% de las búsquedas se hacen con Google.

En el pliego de cargos del Ejecutivo comunitario consta que el gigante tecnológico podría haber violado las normas comunitarias de competencia al obligar a los fabricantes a preinstalar Google Search y Chrome, así como de exigirles que la primera aplicación fuese el servicio de búsqueda por defecto como condición para concederles licencias de determinados servicios.

Tres frentes abiertos: Shopping, Search, Adsense

También denuncia que Google prohíbe a los fabricantes la venta de dispositivos móviles inteligentes que funcionen con sistemas operativos competidores basados en el código fuente abierto Android. Por último, acuso a la compañía de conceder incentivos financieros con la condición de que preinstalen de forma exclusiva 'Google Search' en sus dispositivos.

Además de los casos de 'Google Shopping' y Android, Bruselas mantiene abierto un tercer expediente contra el gigante tecnológico también por abuso de posición dominante, en este caso a través de 'AdSense', al sospechar que impone restricciones a páginas web terceras a la hora de ceder espacio a anuncios contextualizados de sus competidores.