Los presuntos terroristas suicidas que planeaban un atentado en el transporte público de Barcelona y que desde ayer se encuentran en prisión son seis, ha asegurado hoy el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido.

El juez Ismael Moreno ordenó ayer el ingreso en prisión de diez de los detenidos en Barcelona el pasado sábado por pertenencia a banda armada y a tres -Mohamed Shoaib, Mehmooh Khalib e Imran Cheema- les acusó de ser terroristas suicidas.


La actuación de estos presuntos terroristas era más o menos inminente

En una rueda de prensa, el fiscal general ha detallado que de los diez detenidos a los que el juez ha enviado a prisión, seis eran presuntos terroristas suicidas, dos líderes del comando y otros dos expertos en explosivos. Conde-Pumpido ha recordado que el fiscal de la Audiencia Nacional solicitó la prisión incondicional de diez de los doce detenidos por existir datos que acreditaban su vinculación con los explosivos incautados y con la célula terrorista.

Para el fiscal general, existían datos suficientes para ello, además de que se les interviniera nitrocelulosa, temporizadores, cables y material que podía utilizarse como metralla y de que la actuación de estos presuntos terroristas era "más o menos inminente".

La Fiscalía considera que la acción terrorista contra algún medio de transporte en Barcelona iba a ser "próxima". Conde-Pumpido ha destacado la importancia de mantener "la guardia alta" para "no tener que responder después de que se hayan producido las víctimas" y actuar como lo han hecho las Fuerzas de Seguridad, la Fiscalía y el juez "antes de que el atentado se produzca".