Dentro de tres meses, los asturianos podremos dejar por escrito cómo queremos morir. Es el desarrollo de la Ley de Autonomía del Paciente y se conoce como testamento vital.
Es un documento en el que cualquier mayor de edad puede decidir qué tratamiento sanitario desea recibir en caso de que no pueda tomar decisiones. Por ejemplo, no sufrir dolor, que no se le prolongue la vida de manera artificial o que no se le reanime si está en coma.

En el texto también pude decir si quiere donar sus órganos y tejidos o ceder su cuerpo a la ciencia y escribir el nombre de la persona que sea el interlocutor que vele por que se cumplan sus instrucciones.

De momento, se hará en la Consejería de Salud (General Elorza, 23), en Oviedo, aunque está previsto que pueda hacerse en hospitales y ambulatorios.

El testamento vital ya existe en la mayoría de las regiones españolas y ahora que llega a Asturias, ciudadanos y médicos le dan la bienvenida.

«Las personas tienen derecho a decidir sobre su muerte». Lo dice el jefe del servicio de oncología radioterápica del Hospital Central de Asturias, Ramón Alonso. Aunque plantea una posibilidad: que haya profesionales que se hagan objetores de conciencia por no querer aplicar el testamento vital. Y eso que dice el decreto que  prevalece sobre la opinión de los médicos que le traten.

Haz el tuyo

¿Dónde?: En la Consejería de Salud.

¿Qué hace falta?: Ser mayor de edad. Hay que llevar el DNI o el pasaporte, el número de la Tarjeta Sanitaria y el texto de las instrucciones previas de tratamiento.

¿Puedo cambiarlo?: Lo puedes modificar, sustituir o cancelar.

«Fui a Barcelona para hacerlo»

Hace cuatro años a Agustín Tomé le diagnosticaron cáncer (ya está curado). «Fui a Barcelona para hacer el testamento vital, pero me dijeron que en Asturias no servía». Ahora lo hará: «No quería que me tuvieran como si fuera un perro, quiero que respeten mi voluntad».