Reforma judicial en Polonia
Decenas de personas protestan contra la reforma judicial impulsada por el Gobierno polaco, frente a la sede del Tribunal Supremo en Varsovia. JAKUB KAMINSKI / EFE

Polonia continúa con la aplicación de la nueva ley que reforma el Tribunal Supremo a pesar del procedimiento de infracción abierto por la Comisión Europea y de la negativa de varios jueces, entre ellos la presidenta de la Corte, a acatar la norma que fuerza su renuncia al adelantar la edad de jubilación.

La oficina del presidente de Polonia anunció este martes que la presidenta del Tribunal Supremo, Malgorzata Gersdorf, abandonará su cargo este miércoles en aplicación de la ley que reforma el funcionamiento de esta institución, y que el magistrado Józef Iwulski será su sustituto.

La nueva ley del Gobierno polaco sobre el Tribunal Supremo, que entró en vigor este martes, rebaja la edad de jubilación de los jueces de 70 a 65 años, lo que obliga a retirarse a 27 de los 72 magistrados que componen este órgano, incluida la propia Gersdorf, una de las juristas más críticas con las reformas del partido gobernante en Polonia, Ley y Justicia.

La ley establece que los jueces que deseen continuar en el cargo deberán expresar su voluntad de hacerlo al presidente polaco, Andrezj Duda, vinculado a Ley y Justicia, quien podría renovarles su mandato por tres años más. Al menos 16 jueces de 65 años o más edad ya han presentado una solicitud para mantenerse en el cargo y han remitido los correspondientes certificados médicos requeridos para demostrar que se encuentran aptos para continuar sus funciones.

Los futuros nuevos jueces del Tribunal Supremo serán nombrados previsiblemente tras el verano por el Consejo Nacional de la Judicatura, un órgano cuyos miembros son elegidos (gracias a la nueva ley) por el Parlamento, controlado a la postre por Ley y Justicia.

"Purga"

Gersdorf, quien este martes se reunió con el presidente polaco, encabeza el grupo de magistrados que se niegan a abandonar su cargo, ya que consideran que la reforma es inconstitucional y vulnera el Estado de Derecho.

"La presidenta del Tribunal Supremo, Malgorzata Gersdorf, tiene intención de acudir mañana a su puesto de trabajo con total normalidad", declaró Michael Laskowski, el portavoz del Tribunal Supremo. Antes, Gersdorf aseguro que se considera "la presidenta del Tribunal hasta 2020 (cadencia de su mandato según la norma anterior), de acuerdo a lo dispuesto por la Constitución polaca".

A lo largo de la jornada organizaron concentraciones de apoyo a los jueces del Tribunal Supremo, y varios grupos de personas se manifestaron frente al palacio presidencial mientras Duda y Gersdorf mantenían un encuentro, con una gran pancarta en la que se podía leer "Quien vulnera la Ley es un traidor a la nación".

Malgorzata Gersdorf denunció que la "purga" de jueces del Tribunal Supremo se llevará a cabo este miércoles "bajo la apariencia de un cambio en la edad de jubilación", lo que dejará "en el llamado estado de reposo a muchos grandes jueces y grandes juristas".

También para este miércoles están previstas concentraciones en apoyo de los jueces del Supremo, y el premio Nobel de la Paz y expresidente polaco Lech Walesa ha asegurado que se trasladará a Varsovia para participar en las movilizaciones.

Choque con la Comisión Europea

Por su parte, la Comisión Europea abría este martes un nuevo procedimiento de infracción contra Polonia como respuesta a la reforma judicial, con el objetivo de "proteger la independencia" de su Tribunal Supremo, al entender que la nueva ley vulnera la independencia de esta institución.

El Ejecutivo comunitario expresó su preocupación por el hecho de que la norma no establezca ningún tipo de criterio para que el presidente decida si renueva o no el mandato de cada juez y, una vez tomada su decisión, que no exista la posibilidad de que ésta sea revisada y validada judicialmente.

"La Comisión Europea considera que estas medidas minan el principio de la independencia judicial, incluida la irrevocabilidad de los jueces, y por lo tanto Polonia no estaría cumpliendo las obligaciones que recoge el Tratado de la Unión Europea", aseguró la Comisión en un comunicado.

Por su parte, el Gobierno polaco defiende la necesidad de reformar su sistema judicial, ya que mantiene las mismas estructuras desde el periodo comunista, y considera que la estructura de la Justicia es una competencia exclusiva de cada Estado miembro, por lo que la Comisión no debería cuestionar la nueva ley.