Juliette Lewis
Juliette Lewis, en algunas de sus actuaciones. AGENCIAS

Pasaban unos minutos de las 9 de la noche cuando la polifacética Juliette Lewis saltó al escenario, con su ya clásica pluma india en la cabeza, para ofrecer una muestra de su potente rock. El público esperaba ansioso los primeros acordes y respondió con ganas cuando Juliette y su banda, The Licks, comenzaron a desgranar su repertorio.

Sticky Honey, Hot Kiss, You're speaking my language o Get Up fueron algunos de los temas que sonaron a lo largo del tiempo que los estadounidenses dedicaron al público madrileño. A esta mujer le salía vitalidad por todos los poros y encadenó tema tras tema prácticamente sin descansar.

Parecía que su ropa le jugaría una mala pasada al agacharse, pero Julitte también controla su vestimenta

Se nota que la sensual Juliette tiene tablas en lo de plantarse delante de mucha gente. No paró de correr, bailar y contonearse frente a los presentes, a los que animó a corear e incluso besó. Al menos a un afortunado espectador que, probablemente, no se lavará la mejilla en un tiempo.

Sus ceñidos pantalones rojos y su minúscula camiseta amarilla parecían a punto de jugarle una mala pasada cada vez que se agachaba, pero esta mujer felina es capaz de controlar hasta la vestimenta.

Resulta difícil imaginar que esta actriz reconvertida en cantante, o cantante que empezó actuando, tenga el ímpetu que demostró en el recital. En sus películas suele interpretar papeles de chica rara y/o perturbada -sólo hay que recordar su actuación en Asesinos Natos, de Oliver Stone-, y es difícil imaginar que cuando coge un micrófono suelta toda su rabia y se entrega totalmente, aunque ya lo dejó ver en la película Días extraños, donde cantó Hardly Wait, un tema que muchos esperaban escuchar esta noche y que finalmente no sonó.

Amiga del público

No le hizo falta saber español para ganarse al público, aunque regaló frases como "Hola Madrid", "¿Cómo estáis?" o "¿Estáis listos?", que sirvieron para animar más aún a la gente, que estaba apiñada y de puntillas, pues las entradas se habían agotado esa misma tarde. Eso sí, no paró de hablar en inglés ni con sus secuaces ni con el resto de la sala, que respondía con aplausos y gritos, aunque es difícil saber si era porque estaban de acuerdo con ella o porque no entendían nada pero aún así les parecía bien cualquier cosa que dijera.

No sólo intentan que disfrute el público, sino que ellos también se lo pasan en grande

De momento, Juliette & The Licks tienen tres álbumes, Like a bolt of lightning (2004), You're speaking my language (2005) y Four on the floor (2007) pero, de seguir así, es probable que la próxima vez que visiten Madrid -y anoche confirmaron que lo harán- pasen a tocar en espacios más grandes, al menos si siguen haciendo que el público lo pase bien, pese a que se echaran en falta algunos temas.

El concierto no llegó a la hora y media de duración, pero les dio tiempo a versionar el clásico Hot Stuff de Donna Summer, más conocido por formar parte de la banda sonora de Full Monty. Puede que el grupo de Juliette Lewis aún no sea muy conocido, aún les hacen falta más giras y más discos, pero lo que sí dejaron claro es que no sólo intentan que disfrute el público, sino que ellos también se lo pasan en grande.