Los dos acusados durante el juicio
Los dos acusados durante el juicio EUROPA PRESS

M.A.O.M. ha declarado que esa noche había consumido "mucha cocaína" y alcohol y que lo único que quería era echarse a la cara al amante de su mujer y también a la esposa de éste para contarle lo que estaba ocurriendo. Por eso, acudió al domicilio de él y lo esperó en la calle a que llegara, en Jaén capital.

El acusado ha señalado que fue a esperarlo con un bate de béisbol, pero que la víctima, de 31 años, cuando lo vio sacó una escopeta del vehículo. Cuando se enfrentaron cara a cara, y siempre según la versión del acusado, comenzaron una discusión en la que M.A.O.M. acabó arrebatándole el arma. Cuando la víctima se propuso ir a buscar otro arma, M.A.O.M. apretó el gatillo y un único disparo en la cabeza acabó con su vida en plena vía pública.

"Yo no era consciente de que ese arma pudiera estar cargada", ha dicho M.A.O.M. ante las cinco mujeres y cuatro hombres que conforman el tribunal con jurado encargado de encausar la muerte de Alberto Magalhaes. El acusado ha dicho que tenía "miedo" y por eso "apretó" el gatillo, al tiempo que ha rechazado que su intención fuera desde un principio acabar con la vida del amante de su mujer.

El otro acusado es su cuñado, R.B.M. que ha declarado que la víctima era amigo suyo "de toda la vida" y que lo único que hizo esa noche en la que su cuñado estaba

"muy endrogado" fue alejarlo de la casa donde estaba su mujer, su hermana y los niños, y acompañarlo para evitar que se pelearan.

Ha asegurado que se quedó dentro del coche cuando fueron a esperar que la víctima llegara a la casa y ha apoyado la versión del autor confeso del crimen al señalar que M.A.O.M. se bajó del coche con un bate en la mano, pero no con una escopeta recortada. Lo siguiente que oyó fue un disparo y seguidamente llegar M.A.O.M. con un escopeta en la mano y diciendo que había disparado a Alberto tras arrebatarle la escopeta.

"Yo no sabía que iba a pasar lo que pasó", ha dicho R.B.M., al igual que autor del disparo que una y otra vez ha asegurado que estaba "arrepentido" y que no esperaba "el desenlace" que tuvo cuando decidió ir a "hablar" con Magalhaes y su mujer para que "ella también conociera lo que estaba pasando", en alusión a la infidelidad de su pareja. Tanto uno como otro han intentado negar en sus declaraciones que lo ocurrido esa madrugada fuera obra de un plan preconcebido que buscaba acabar con la vida de Magalhaes.

Por estos hechos, los dos acusados se enfrentan a 23 años de prisión, que es la pena que solicita el Ministerio Fiscal y la acusación particular. Las defensas se apoyan en la ausencia de testigos directos para defender que fue la víctima la que llevaba el arma, mientras que R.B.M. se limitó a llevar a su cuñado en coche ya que éste no podía conducir por una supuesta lesión en la pierna.

Los hechos, según relata el Ministerio Público en su escrito de calificación provisional, al que ha accedido Europa Press, se remontan a la noche del 24 de mayo de 2017 cuando M.A.O.M. llamó a su cuñado, R.B.M., para preguntarle por su mujer e hijos ya que estos no se encontraban en casa.

"Movido por los rumores de que su mujer le era infiel" con un antiguo novio, acudió a la casa de su cuñado donde éste le confirmó que su mujer se encontraba con su amante por lo que "ambos acusados salieron en su busca".

Sobre las 4,00 horas, M.A.O.M. localizó a su mujer a la que le dijo que "va a ser el último polvo que has echado con Alberto porque esta misma noche lo mato". Dicho y hecho, el acusado cogió una escopeta recortada de origen ilícito y se fue a buscar al amante de su mujer, siempre en compañía de su cuñado.

Finalmente, sobre las 5,45 horas se apostaron junto a la casa de Alberto Magalhaes, situada en la calle Tiro Nacional. Una media hora es lo que estuvieron esperando hasta que al final vieron como su objetivo llegaba a la casa. "En cuestión de segundos y sin cruzar palabra, de forma sorpresiva y por la espalda, el acusado M.A.O.M. abordó con la escopeta recortada a Alberto disparándole a una distancia de un metro y medio aproximadamente en la cabeza para asegurar su objetivo".

Los dos acusados se dieron a la fuga mientras su víctima yacía en el suelo. Fue su mujer la que salió a la puerta tras escuchar el disparo. Aunque todavía respiraba, nada se pudo hacer por su vida ya que sufrió "un fallo multiorgánico que le ocasionó la muerte de inmediato".

Seguidamente, el acusado se dirigió a buscar a su mujer a la que le dijo "ya me he quedado a gusto, ya no os vais a reír más de mí, ya no follas más con él, le he pegado un tiro en la cabeza y le ha salido por el ojo".

Por el delito de asesinato, el Ministerio Fiscal reclama 20 años de prisión, a los que suma otros tres años más por el delito de tenencia ilícita de armas. Además, en concepto de responsabilidad civil les reclama 90.000 euros para cada uno de los hijos de la víctima y otros 60.000 euros para la viuda.

Este lunes ha sido la declaración de los dos acusados. Para este martes está previsto que declaren una veintena de testigos. Los dos acusados se encuentran en prisión provisional desde que fueron detenidos pocos días después de que ocurrieran los hechos. Los dos han llegado a la Audiencia de Jaén custodiados por un elevado número de agentes que han permanecido durante el juicio para evitar altercados entre las familias y garantizar que la vista se desarrolle con total normalidad.

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