Los trabajos han consistido en la reparación de una viga que se encontraba en mal estado. Desde el ejecutivo local entienden que nos encontramos ante "un símbolo para la ciudad el cual debemos preservar, mantener y proteger". Al parecer, el zócalo de la viga en cuestión había sido carcomido por las termitas y se ha procedido a su sustitución.

Desde el equipo de gobierno aseguran que "hemos querido acometer estos trabajos antes de los festejos patronales de San Juan, San Felices y San Pedro, para que la ermita esté a punto, para recibir a la gran cantidad de personas que ascienden a los Riscos de Bilibio, durante estas fechas".

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