El Cuerpo Nacional de Policía (CNP) ha incautado en Manlleu (Barcelona) unos 500 gramos de cocaína escondidos dentro de los huesos de 130 ciruelas. Este es uno de los escondites más extraños que ha encontrado la Policía Nacional.


Según ha informado El Periódico de Catalunya, los traficantes se dedicaron a abrir las 130 ciruelas secas, extraer los huesos, serrarlos uno a uno, limpiar su interior, colocar bolsitas con la droga, reunir las dos mitades del hueso y reintroducirlo en la ciruela.

Sacaron los huesos, los serraron uno a uno, limpiaron su interior, colocaron bolsitas con la droga, reunieron las dos mitades del hueso y las reintrodujeron en la ciruela
La investigación empezó en abril cuando la Policía de Ecuador comunicó al CNP que había incautado en la provincia de Pichincha cuatro paquetes de comida con un kilo de cocaína cada uno destinados a un domicilio de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Además, la Policía de Ecuador le facilitó a la Policía Nacional varios números de teléfono móvil vinculados al receptor de la droga.

Aunque 'pincharon' los teléfonos, los agentes españoles no obtuvieron ninguna otra pista hasta noviembre. Entonces detectaron que un domicilio de Manlleu tenía previsto recibir un paquete procedente de Perú. Con autorización judicial, controlaron la recogida del paquete y el martes detuvieron a Rosa María J.V., peruana de 27 años, sin antecedentes y vecina de Vic (Barcelona).

Cuando los agentes abrieron el paquete en comisaría encontraron frascos de miel, laurel, pimienta, melocotones en almíbar y varias cajas de ciruelas secas. Al inspeccionar los alimentos, los agentes no encontraron nada sospechoso. Hasta que uno de ellos abrió una ciruela y sospechó del hueso. Al partirlo, descubrió una bolsa con tres o cuatro gramos de cocaína.

La mujer quedó detenida y ahora la Policía mantiene abierta la investigación para encontrar a más responsables de este alijo.