Laia Ortiz y las receptoras de la SMI Alba y Rkia.
Laia Ortiz y las receptoras de la SMI Alba y Rkia. EUROPA PRESS

La teniente de alcalde de Derechos Sociales de Barcelona, Laia Ortiz, ha explicado este martes que 3.761 personas de 950 unidades de convivencia de barrios del eje del Besòs ya reciben el apoyo municipal de inclusión (SMI por sus siglas en catalán), prueba que se alargará hasta diciembre de 2019.

La iniciativa, integrada en el proyecto B-Mincome, cuenta con el apoyo económico de la UE y pretende comprobar hasta qué punto la introducción de rentas mínimas universales contribuye a reducir la pobreza y a dinamizar áreas, por lo que se realiza mediante diversos modelos que la condicionan o no a buscar trabajo para comprobar si lo desincentiva, entre otros casos.

Junto a dos de las receptoras del apoyo monetario, Alba y Rkia, Ortiz ha explicado que colaboran con Utrecht en el asunto pero que el Gobierno de Países Bajos paró el proyecto y ahora lo han retomado, y ha asegurado que el proyecto ha generado "una expectativa muy importante" y se han interesado en la experiencia de Barcelona medio centenar de ciudades de todo el mundo.

Políticas activas y moneda ciudadana

Las diversas políticas activas pasarán a desarrollarse por completo en junio, mes en que también empezará a circular la moneda ciudadana, bautizada como Recurso Económico Ciudadano (REC), por lo que considera que el próximo mes marcará un punto de inflexión en la implementación de este proyecto.

De las familias participantes, 152 forman parte del eje de fomento del empleo y la formación profesional -la mitad de ellas con la ayuda condicionada-, y 99 están en el eje de política de fomento de la economía cooperativa, social y solidaria, ambas con la mitad de las familias con la ayuda condicionada.

Además, diez unidades de convivencia están en políticas de reforma de la vivienda, y la políticas con más participantes son las de participación comunitaria, ya que forman parte de este 270 familias, con 133 de ellas con la ayuda limitada en el tiempo, mientras que el resto no la tiene limitada.

Las personas que participan en la política de fomento del empleo y formación ocupacional ya han completado cursos y a partir del 15 de junio se incorporarán en sus nuevos puestos de trabajo, con una duración de 12 meses durante los que también recibirán formación, y después harán otras 80 horas de formación adicional enfocada a la inserción laboral.

Las 99 unidades de convivencia que participan en la política de fomento de la economía cooperativa, social y solidaria empezarán en junio un plan de formación de emprendeduría para que pongan en marcha sus proyectos, y también se contempla la posibilidad de que colaboren con entidades de este sector ya existente.

Las 270 unidades familiares de la política de favorecer la implicación activa de los propios beneficiarios en su comunidad, para aumentar sus habilidades y empoderar a las familias para que desarrollen sus propias estrategias contra la pobreza.

Alba, con una hija, forma parte del eje de economía cooperativa, social y solidaria, que la ha animado a impulsar proyectos que beneficien también a otras personas, y Rkia, con tres hijos y un marido que trabaja, está en el de implicación en la comunidad, y ha asegurado sobre esta ayuda: "Al menos con esto respiramos un poco".

Más mujeres

El 84% de las 950 unidades familiares seleccionadas tienen a una mujer como referente; el 40% de los participantes tienen menos de 15 años y, por distritos, el 47,3% de las unidades de convivencia residen en Nou Barris; el 23%, en Sant Andreu, y el 29,5%, en Sant Martí.

Los datos se actualizan mensualmente, por lo que el número de familias varía y, desde que empezó el programa, han dejado de estar activas 27 de ellas, o porque han mejorado su situación económica, han renunciado o han dejado de cumplir alguna condición.

Presupuesto

El proyecto B-Mincome cuenta con un presupuesto global de 6,07 millones de euros, y la UE aporta el 80%, mientras que el Ayuntamiento destina un 17% y seis entidades y grupos de estudios participantes financian el 3%.

A parte de estos 6,07 millones, las transferencias monetarias que reciben las familias participantes las sufraga íntegramente el Ayuntamiento, que ha destinado 1,56 millones de euros desde diciembre -una media de 568,2 euros por unidad convivencial-.

El apoyo monetario se ha diseñado calculando que las necesidades básicas en Barcelona -sin tener en cuenta la vivienda- son de 402 euros mensuales para una persona adulta y 148 euros adicionales por cada miembro adicional.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.