El Procurador del Común abordó de oficio la problemática que presentan los alumnos con dislexia, enfermedad catalogada por la OMS y que, a grandes rasgos, se define como un trastorno específico del aprendizaje de origen neurológico que, sin afectar a la inteligencia, se manifiesta a través de dificultades en la lectura, dificultades en la comprensión de lo que se lee, dificultades ortográficas y dificultades para la expresión escrita.

El Procurador se dirigió a la Consejería de Educación para que se le indicara el número de alumnos con dislexia y se corroboró que desde la administración que no existen datos estadísticos específicos sobre alumnado con diagnóstico específico de dislexia, no obstante se

estima que los datos de alumnos con dislexia son "significativos", y los mismos han de ponerse en relación con las reivindicaciones de quienes representan al colectivo afectado.

En este sentido, el Procurador del Común defiende la necesidad de que el alumnado reciba, en el ámbito educativo, en un primer momento, la compresión de las dificultades que presenta su problemática y, en consideración a la misma, las adaptaciones que requiere el proceso de enseñanza y aprendizaje, en especial en cuanto a los aspectos relativos a la evaluación.

Para ello, en primer lugar, se propone un diagnóstico inicial del trastorno, para lo que sería efectiva una guía o protocolo en el que, por ejemplo, a través de una tabla de indicadores de alerta, se llegara a una detección del problema lo más tempranamente posible en el entorno educativo, sin perjuicio de las aportaciones que en dicho sentido pudieran venir dadas a través de agentes externos.

Una vez detectado que el alumno presenta un cuadro de dislexia, deben establecerse medidas específicas acordes con sus necesidades.

Desde la institución se reitera en un comunicado de prensa recogido por Europa Press la demanda de la adaptación de los tiempos para realizar exámenes, la adaptación de los modelos de los exámenes (tipo y tamaño de la fuente del texto del examen, permitir el uso de hojas en blanco adicionales, etc.), adaptación de la evaluación a través de pruebas orales, escritas, tipo test, etc., proporcionar la lectura de los enunciados de las preguntas de los exámenes, uso de aulas separadas para la realización de exámenes, etc., a lo que abría de unirse, en todo caso, la comprensión de la problemática que presenta el alumno día a día en el marco del proceso de enseñanza y aprendizaje, por ejemplo, cuando tiene que leer en presencia del resto de los alumnos de su clase.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.