Aaron Scholssberg
Aaron Schlossberg, el abogado racista de Nueva York. FACEBOOK

"Lo que el video no transmite no es mi verdadero yo, no soy racista". Así se expresó Aaron Scholossberg, el abogado que insultó a los empleados de una tienda en Nueva York  por hablar en castellano con los clientes.

"Una de las razones por las que me mudé a Nueva York fue precisamente por la extraordinaria experiencia que me ofrecía esta maravillosa ciudad", dijo a través de las redes sociales.

Su disculpa llega después de que la empresa a la que le alquilaba una oficina para su bufete rompiera el contrato por considerar que el comportamiento del abogado era "ofensivo" e iba "en contra de la diversidad".

Scholossberg asegura estar "arrepentido" y cree que todos deberían poder expresarse "con respeto".

El suceso con el abogado es uno más de los varios que han ido sucediendo en Estados Unidos, un país donde hablar español ha llegado a acarrear problemas.