El Ministerio Fiscal sostiene que la acusada trabajaba como cuidadora en un domicilio de la localidad de Riaño, y cuya propietaria tenía un perro llamado 'Dandi', que tuvo que ser sacrificado el 5 de julio de 2016 ante el mal estado físico que presentaba, con evidente estado de deshidratación, varias heridas infectadas de distinta evolución, ojo izquierdo supurando y lleno de costra, y caminado con dificultad tras haber perdido abundante masa muscular, todo ello ante la ausencia de los cuidados necesarios por parte de la acusada.

La propietaria del animal ha renunciado a cualquier indemnización que pudiera corresponderle. La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de maltrato animal del artículo 337.1 y 3 del Código Penal y solicita que se condene a la acusada a seis meses de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales durante dos años.

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