¡Lo que tiene un fallo al validar un billete! Francisco Gustavo Reyes es un ciudadano cubano de 36 años. El miércoles regresaba a su casa de Sabadell.

Antes no había hecho lo mismo con otros pasajeros que tenían el mismo problema

Como cada día, tras acabar la jornada laboral, se montó en un tren en Sant Andreu Arenal pocos minutos antes de las 7 de la mañana. Validó la tarjeta, pero
la máquina no lo marcó, afirma.

Cuarenta minutos después, según su relato, tomó la línea 4 de los autobuses urbanos de Sabadell para completar el recorrido. El título permitía el transbordo gratis.

"El revisor del bus me pidió la tarjeta, como a otros. Vio que no estaba marcada, me la cogió y la picó. Me gastó mala leche. Antes no había hecho lo mismo con otro pasajeros con igual problema. La gente miraba perpleja. Estoy convencido de que me pidió el billete por ser negro. La doble picada la comprobé luego en una estación de Renfe", dice.

"Ni lo sabíamos"

"Es la primera vez que me sucede una cosa así en los cinco años que estoy aquí", narra.

La empresa está aclarando los hechos, pero niega que el revisor pidiera el billete a Francisco Gustavo sólo por ser negro. "De hecho, en la reclamación que ha puesto no hace constar que la actuación fue racista. Ni lo sabíamos. Sólo pide que le devuelvan el billete", explica el jefe de explotación de Transports Urbans de Sabadell, Manel Cendón.

"No sé con qué tono le dijo las cosas, pero si picó, no se veía la validación. Nosotros devolvemos billetes cuando hay problemas", zanjó.

Un hecho parecido ocurrió en octubre de 2007: el revisor de un tren Girona-Figueres pidió el billete únicamente a un médico negro en Flaçà. Éste sufrió «humillaciones y trato agresivo».