Panaderos argentina
Panaderos argentinos regalan 5.000 kilos de pan para protestar por aumentos en servicios públicos y materias primas David Fernández - EFE

Un grupo de panaderos de Buenos Aires, (Argentina) se ha reunido este miércoles delante de la sede del Congreso argentino para distribuir cinco toneladas de pan. El motivo, el aumento de las tarifas impuesto por el gobierno de Mauricio Macri que afecta, en gran medida, a la materia prima de su producción.

"Es una acción simbólica que busca visibilizar la situación que están sufriendo 40.000 panaderos en Argentina; la panadería que no puede trabajar de manera normal termina informalizándose, cierra la cortina y trabaja en negro", afirmaba a Efe el presidente de la Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, Leo Bilanski.

La Cámara de Diputados ha logrado este miércoles el quórum necesario para debatir, en una sesión especial, la subida de los precios de servicios públicos. Coincidente con ello, el grupo de panaderos solicita que se declare la "emergencia tarifaria" y se establezca una vuelta a los impuestos que regían en 2017. Además, exigen una comisión especializada que explique los motivos del aumento de las tarifas.

Una subida exponencial

En relación con el pan, los propietarios de comercios locales argumentan que no pueden hacer nada contra un subida tan alta en los precios de la harina: "más del 100% en los últimos 15 días", señalan.

El conocido como 'tarifazo' afecta a las cooperativas de producción del alimento y a las expensas (gastos comunes del edificio), ya que algunos "han pasado de pagar 2.500 pesos (122 dólares) a 25.000 (1.222 dólares)" en las facturas de luz en un período de tres años, segun Bilanski.

"Las cargas sociales son insoportables, no hay forma de tener totalmente en regla una panadería y, por mucho que uno tenga la intención, no dan para más los costos", lamentó Gonzalo Barragán, propietario de la panadería Colón, situada en la localidad bonaerense de Luján. 

Malestar social y político

La clandestinidad aumenta en los comercios situados en distintos puntos de la provincia y, por tanto, se fomenta un perjuicio para la formalidad de la economía. "Tenemos quejas de los consumidores, cada vez que vienen tienen un precio distinto en el mostrador", afirmaba Barragán. 

La acogida social que tuvo la medida fue apabullante, reflejada en una fila de cientos de personas que rodeaba a la Plaza de los Dos Congresos y que suponía tener que esperar más de media hora para recibir un kilo de pan. Esta última subida ha sido denunciada por los organismos civiles, el pequeño comercio, la oposición política y por los aliados políticos del oficialismo.