La tierra de Kenia se agrietó hace unos días, cuando una abertura de dimensiones kilométricas dividió parte del suroeste del país, agujereando sin piedad carreteras y campos y alertando a los ciudadanos y a los medios de comunicación locales, que ya hablan de que el continente africano se partirá en dos con el tiempo. Esa hipótesis ocurrirá, sí, pero para ello tendrán que pasar millones de años.

La grieta, de 15 metros de profundidad, 20 de ancho y varios kilómetros de largo, ha atravesado la carretera de Mai Mahiu a Narok, al oeste de Nairobi, según detalla el periódico local Daily Nation, y desde entonces otras aberturas han aparecido en pueblos cercanos, después de semanas de lluvias y temblores sísmicos. Y es que han aparecido en el Gran Valle del Rift, uno de los terrenos más inestables del continente africano debido a que dos placas tectónicas se separan cada vez más.

Así, dentro de decenas de millones de años, estas placas partirán en dos el continente africano, dando lugar a un terreno mayor que Madagascar. La tensión separará las placas y el océano acabará rellenando el hueco. África pasará entonces a ser más pequeño y el Océano Índico ganará una gran isla, tal y como detalla la geóloga Lucía Pérez Díaz en The Conversation. Pero para ello tendrán que pasar mucho tiempo.