La estacionalidad del mercado laboral español marcó otra muesca en Semana Santa. Las contrataciones turísticas y hosteleras vinculadas a este período vacacional contribuyeron a eliminar 47.697 nombres de la lista del paro. Además, se sumaron 138.573 nuevos cotizantes a una Seguridad Social que llega de este modo a los 18,5 millones de afiliados, una cifra que no se alcanzaba en España desde diciembre de 2008. Hace diez años.

"Hemos recuperado ya más del 70% del empleo destruido durante la crisis", presumió este lunes en rueda de presnsa el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos. "Buenos datos, sigamos favoreciendo la creación de empleo", completó el presidente Mariano Rajoy a través de las redes sociales sobre una cifra, 18.502.088 millones, aún lejana de los 20 millones que se marcó de objetivo para  finales de legislatura, allá por 2020.

¿Son buenos los datos? Son buenos. ¿Y cuánto de buenos? Para responder a esto, hay que compararlo con los marzos de años previos. Es aquí, en la comparación, donde palidecen los datos laborales que ofrece hoy Empleo.

La reducción de la cifra de parados en España —se queda en 3.422.551 desempleados— es inferior a la que se había registrado los tres años anteriores (el desempleo se redujo en 48.559, 58.216 y 60.214 personas en marzo de 2015, 2016 y 2017, respectivamente).

El alza de cotizantes también es inferior a la registrada en marzo del año pasado (161.752)... y eso, a pesar de que marzo ha acogido este año todos los días de Semana Santa, mientras que en 2017 caían íntegramente en abril. Es decir, que los datos de este año deberían mejorar teóricamente los del año pasado. Pero no ha sido así.

Las contrataciones hosteleras para atender al turismo vuelven a protagonizar la Semana Santa. El mes de marzo añadió 58.612 nuevos afiliados en este sector, un empuje muy superior a los siguientes con mejor comportamiento como la educación (17.371 cotizantes más), las actividades sanitarias o el comercio.

"El efecto marzo tiene efecto positivo en algunas actividades como la hostelería, y no en otras donde se ha producido un decremento significativo", admite Burgos. Tan importante ha sido el empuje hostelero que el peso de sus nuevos cotizantes (un 45,6%), supera en cifra absoluta y en porcentaje sus registros de 2017, cuando aportó menos cotizantes (51.521) y con peso más reducido, del 34,5%, sobre el total de los nuevos afiliados al re'gimen General de la Seguridad Social. Algo también lógico porque este año la Semana Santa cayó enteramente en marzo.

"El empleo creado en marzo vuelve a ser temporal y precario, vinculado a la estacionalidad de las actividades económicas", lamenta Mari Carmen Barrera, secretaria de Políticas de Empleo de UGT. De hecho, apenas el 6,8% de los contratos ha sido tanto fijo como de jornada completa. "Es un empleo que, según ha venido, se va", añade Laura Estévez, portavoz del sindicato USO.

El Gobierno lo niega echando mano de las cifras de contratación. "Incluso con Semana Santa, ha sido el mes de marzo con más contratos fijos de toda la serie historica [193.448 rúbricas]", rebate Juan Pablo Riesgo, secretario de Estado de Empleo sobre un tipo de contratación que supuso en marzo un 11,5% de los 1.646.846 acuerdos que llegaron a las oficinas de empleo.

Un porcentaje superior al de otro meses, cuando ni llega al diez por ciento. "De hecho no observamos un incremento de la contrataciones temporales, sino todo lo contrario. Los contratos temporales caen un 6,5% de forma interanual... mientras que los fijos crecen un 8,4% y suman ya 50 meses al alza", zanja Riesgo.

Entre las que presentan una peor cara, está la agricultura. El Sistema Especial Agrario pierde 13.221 cotizantes, el doble que en marzo del pasado. Algo que Burgos achaca al "impacto importante" de la meteorología. Todas las provincias andaluzas, por ejemplo, pierden ocupados agrarios; especialmente Jaén y Córdoba tras finalizar la campaña de la aceituna.

Cataluña muestra la huella del procés

Pese a ser la región que aportó en marzo el mayor número de afiliados a la Seguridad Social (28.918 nuevos cotizantes), el conflicto político en Cataluña siguen dejando huella en su mercado laboral. Burgos resaltó hoy que "se va normalizando la situacion", pero subraya que las 18.455 nuevos afiliados que se suman en Cataluña de septiembre a marzo —los seis meses que dura de momento el procés— fueron 33.497 en el mismo período de hace un año.

"De explicar el 17% de las afiliaciones en ese período, ahora solo es el 11%", dice el secretario de Estado de la Seguridad Social, que emparenta estos datos con Madrid. La región madrileña pasa de sumar 80.241 en esos seis meses... a 87.655 afiliados, por lo que la aportación madrileña al crecimiento nacional de las cotizaciones pasa del 40% al 52%.

Los otros datos del paro en marzo

El paro solo crece en una comunidad. Castilla-La Mancha se desmarca de las otras 16 autonomías españolas y es la única que sumó parados el mes pasado (un 0,16% más). Las regiones que más encogen su cola del paro son Baleares (-9,5%) —una reducción muy influída por el turismo vacacional a las islas en Semana Santa— y Cantabria (-4,1%).

Récord de ocupación femenina. Las mujeres afiliadas a la Seguridad Social totalizan 8.582.183 trabajadoras, una nueva cifra récord. La cifra de trabajadores alcanza los 9.919.904 ocupados.

Parados algo más protegidos. La cobertura a los parados en febrero —un dato se calcula siempre con un mes de decalaje— alcanzó el 58,2%, casi tres puntos más que el 55,5% existente hace un año. Visto de otro modo: a 42 de cada 100 parados no le llegan ayudas del Estado. "Antes era del 70%", lamenta Mari Carmen Barrera que resalta esta "precariedad entre las personas que se encuentran en desempleo".