Equipo de rescate en el Zermatt
Equipo de rescate en el Zermatt, tras la avalancha. EFE

Agentes de la policía de Valais ha confirmado que los tres alpinistas muertos en un avalancha ocurrida el sábado eran dos hombres y una mujer de nacionalidad española, de 37, 48 y 38 años, respectivamente.

Uno de los fallecidos era Román Bascuñana, de 48 años, director de la Escuela de Alta Montaña de Castilla-La Mancha (ECMAM) y miembro de la junta directiva de la Federación de Deportes de Montaña de la comunidad. El presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, ha confimado su identidad.

Bascuñana, natural de Talavera de la Reina (Toledo), estudió Geología en la Universidad Complutense de Madrid, era técnico deportivo superior de alta montaña y desde el año 2000 trabajaba como guía de montaña e instructor de escalada y esquí. Su afición por la montaña le había llevado a formar parte de más de 30 expediciones en el Himalaya indio, Perú, Bolivia, Argentina o Nepal, entre otros.

La mujer fallecida era Leila Pérez, una agente de Policía Nacional destinada en Madrid, según han indicado a Europa Press fuentes policiales. Estaba destinada en los servicios médicos del cuerpo.

La identificación de las víctimas por parte de la Fiscalía de Valais ha concluido y las familias han sido informadas del resultado, indicaron las autoridades.

La siguiente etapa consistirá en realizar los trámites de repatriación de los restos, para lo cual las autoridades suizas han prometido que prestarán todo el apoyo posible a las familias.

Todos los excursionistas llevaban un dispositivo que emite una señal de localización en caso de avalancha. El grupo de alpinistas se encontraba en el sector entre Fiesch y la estación de esquí de Fiescheralp, a una altura de 2.450 metros, cuando fueron sorprendidos por el alud de nieve mientras realizaban una travesía que debía durar seis días.