Pegante 214
Una medida extrema para no ir a clases. ARCHIVO

Un niño mexicano pegó el lunes con un fuerte pegamento su mano derecha a la cabecera metálica de su cama para evitar la vuelta al colegio, lo que obligó a personal de Protección Civil a acudir a liberarle, informaron fuentes médicas.

Rechazo a la escuela

El menor, de 10 años y natural del municipio de Guadalupe, en el estado norteño de Nuevo León, quiso evitar a toda costa volver a la escuela, como hoy hicieron más de veinte millones de alumnos mexicanos tras las vacaciones navideñas.

Paramédicos de la Cruz Verde y efectivos de Protección Civil tuvieron que acudir a despegar la mano del niño que había quedado pegada de la cabecera metálica de la cama.

Protección Civil logró despegar al menor, que permaneció más de dos horas unido a su cama.

Según Manuel Santiago, portavoz de la Cruz Verde, el pequeño Diego tomó la pasada noche un bote de pegamento que tenía su familia y esta mañana se pegó a la cama.

La madre del menor, Sandra Palacios González, al darse cuenta del hecho, trató de despegarle sin éxito y pidió ayuda a los vecinos, que tampoco lo consiguieron.

Irá nuevamente a clases

Ello motivó que pidieran auxilio a Protección Civil que, utilizando un disolvente especial, logró despegar al menor que permaneció más de dos horas unido a su cama.

El joven consiguió hoy no acudir al colegio, pero no se librará de hacerlo mañana.