Estos talleres permitirán que los farmacéuticos avancen en el conocimiento de los síntomas y los efectos de estas patologías, conozcan con detalle el impacto que tiene en la vida de las personas que las padecen y profundicen en el abordaje de la enfermedad desde las oficinas de farmacia, informa el Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Castilla y León (Concyl) a través de un comunicado remitido a Europa Press.

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal, constituida por la Colitis Ulcerosa y la Enfermedad de Crohn, es un proceso crónico, de causa desconocida, que afecta especialmente a personas jóvenes, entre 25 y 40 años.

Los síntomas típicos de la enfermedad, que se manifiesta en brotes, incluyen dolor abdominal, diarrea crónica, emisión de sangre con las heces, pérdida de peso, fiebre y anemia. Concretamente, la Colitis Ulcerosa produce inflamación del colon y la enfermedad de Crohn supone la inflamación de cualquier área del tracto digestivo.

Todas ellas tienen un alto impacto sociosanitario, al tratarse de patologías en las que el periodo de diagnóstico sigue siendo elevado, con una alta repercusión en la actividad laboral de los pacientes y que aún siguen siendo desconocidas para buena parte de la población, informan desde el Concyl.

Los talleres, que se desarrollarán en los Colegios Oficiales de Farmacéuticos de la Comunidad, estarán impartidos por un facultativo, que recordará los aspectos clínicos de la enfermedad, un farmacéutico, que informará del protocolo de actuación en las farmacias, así como el testimonio de un paciente de la Asociación de enfermos

de Crohn y Colitis Ulcerosa (ACCU).

Todo con la vista puesta en detectar desde las oficinas de farmacia a nuevos pacientes no diagnosticados, facilitando su derivación al facultativo, así como realizar un seguimiento de aquellos que ya disponen de un diagnóstico, señala el comunicado.

En el caso de los pacientes no diagnosticados, las oficinas de farmacia de Castilla y León pondrán el foco a partir de ahora en la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa para reconocer síntomas de sus pacientes, asociarlos a estas patologías y propiciar su derivación al especialista lo antes posible. Esto implicará una mejora en el tiempo de diagnóstico y un incremento en la calidad de vida de los pacientes.

En el caso de los pacientes ya diagnosticados, el papel de la oficina de farmacia será realizar un seguimiento farmacoterapéutico de estas personas, supervisar el grado de adherencia al tratamiento, su estilo de vida, detectar posibles cuadros de ansiedad con el fin de disminuir episodios de la enfermedad.

Además, muchos de estos pacientes tienen diagnosticada una segunda enfermedad, en mucho casos de origen autoinmune, por lo que se hace necesario vigilar especialmente las interacciones, duplicidades y contradicciones en el tratamiento, señala el Concyl.

Desde las oficinas de farmacia de Castilla y León se hará también especial hincapié en la promoción de hábitos saludables para hacer frente a estas patologías. Desde fomentar un correcto estado nutricional a evitar el consumo de tabaco, realizar cierta actividad física, evitar un exposición excesiva a la luz solar y utilizar siempre crema de alta protección, concluye el comunicado.

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