Oficina. Trabajador. Autónomo.
Oficina. Trabajador. Autónomo. PEXELS - Archivo

Baleares ha sido la tercera Comunidad Autónoma que ha presentado los índices más elevados de desigualdad por razón de género, con una puntuación de 0,089 -que oscila entre el 0 (desigualdad nula) y 1 (desigualdad máxima)-; y le preceden Murcia (0,128) y La Rioja (0,092), que presentan los índices más elevados de desigualdad, superando la media nacional de 0,061 puntos, según datos de Impulsa Balares de 2016.

Las Islas han conseguido a lo largo de la última década rebajar la puntuación en desigualdad, pues el índice que se computaba en 2006 se ha reducido en más de un tercio (-39,4%) de acuerdo a la tendencia general expresada a nivel nacional (-43,3%).

Desde Impulsa Baleares han advertido en un comunicado de la "importancia estratégica que reviste para las Islas avanzar hacia un balance de género más equilibrado".

En esta línea, el director técnico de la fundación, Antoni Riera, ha expresado que "las islas necesitan asegurar la capacidad de que toda la sociedad pueda participar y beneficiarse del progreso económico para reposicionarse competitivamente entre las regiones más avanzadas de Europa, por lo que es preciso reducir desigualdades para ganar competitividad".

Por otro lado, la Unidad de Inteligencia Económica, con motivo del Día Internacional de la Mujer, ha incorporado a 'iglobal' -el monitor de vigilancia continua orientado a facilitar el planteamiento de directrices estratégicas de competitividad- el seguimiento del balance de género en las islas como "palanca estratégica".

La directora de la unidad, Aina Ripoll, ha declarado que "cualquier propuesta estratégica orientada al impulso de la competitividad global de Baleares debe abordar de manera igualmente holística la perspectiva de género, pues es necesario que la política y planes de acción derivados operen desde la mayor transversalidad posible".

En este sentido, Impulsa Baleares ha recordado que puso de manifiesto que la posición de las Islas en el entramado regional europeo "sigue condicionada a la mejora de los impulsores de la eficiencia, entre los que el balance de género ligado al ámbito de la educación superior o la tasa de empleo sitúa el archipiélago en un tramo de competitividad media".

Asimismo, Ripoll ha señalado que "monitorizar es el primer paso para garantizar que desigualdades por razón de género impidan el pleno aprovechamiento de las capacidades presentes en el archipiélago. Una cuestión que Baleares hoy no se puede permitir ante la necesidad de apostar definitivamente por los impulsores de la eficiencia".

Por último, la monitorización continua del balance de género pone de manifiesto la necesidad de evitar que la mayor incidencia femenina tanto en materia de formación superior (34,5% vs 26,3%, masculina) como de aprendizaje a lo largo de la vida (10,2% vs 7,3%, masculina) sigan conviviendo con la menor presencia de la mujer en segmentos productivos avanzados -como son las manufacturas intensivas en tecnología y servicios intensivos en conocimiento (20,9% vs 79,1%, hombres)-,

mayores tasas de sobrecualificación (21,8% vs 12,9%, hombres) y menores salarios por hora, especialmente en las categorías profesionales medias (87,9%, respecto hombres) y altas (89%, respecto hombres).