Según ha informado el Ayuntamiento sevillano en un comunicado, los hechos se produjeron durante la mañana del martes, cuando agentes de la Línea Verde, unidad de la Policía Local hispalense especializada en la inspección de establecimientos y actividades recreativas, procedieron a la ejecución de tres resoluciones del servicio de Consumo municipal.

En concreto, estas resoluciones se referían a dos restaurantes, ubicados en las zonas de Nervión y del centro histórico y a una tienda de alimentación que se encuentra en la zona de San Pablo-Santa Justa.

En los tres casos se alertaba del posible riesgo higiénico-sanitario para las personas que se había detectado en estos establecimientos, tal y como consta en las resoluciones de las inspecciones previas por los técnicos de Consumo.

Así, se indica que estos hechos fueron corroborados por los agentes, que encontraron insectos y colillas en el interior de los alimentos, falta de agua caliente, azulejos rotos, suciedad acumulada tanto en las instalaciones como en electrodomésticos de la cocina. También hallaron productos sin etiquetar -desconociéndose por tanto sus ingredientes y calidad-, de los que ni siquiera presentaron facturas, según añade.

Por todo ello, la Policía Local procedió a denunciar las infracciones detectadas y a suspender todas las actividades como medida cautelar hasta que sean corregidas las deficiencias sanitarias detectadas y comprobadas por los veterinarios municipales.

El concejal delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, el socialista Juan Carlos Cabrera, ha destacado la labor de los servicios municipales y de la Policía Local "a la hora de detectar irregularidades como estas que pueden poner en serio riesgo la salud de los consumidores".

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