Los agentes especializados en la protección de menores han intervenido para evitar el absentismo escolar y a fin de garantizar su asistencia a un centro educativo durante la etapa de enseñanza obligatoria, cuyo incumplimiento puede llegar a suponer la imputación de los padres o tutores como presuntos responsables de un delito contra los derechos y deberes familiares, según ha informado la Junta en un comunicado.

Así, la Unidad realiza patrullas preventivas en horario escolar para la localización de menores ausentes de los centros educativos, así como inspecciones periódicas en las zonas en los que el índice de absentismo es más elevado. En los casos en los que se determina que un menor es absentista, la Policía informa a los padres o tutores de la obligación que tienen de velar por la asistencia regular a clase y de las consecuencias, incluso penales, que puede conllevar su incumplimiento.

Una vez que se detecta una situación de absentismo y el menor se encuentra en compañía de sus progenitores o tutores, los agentes lo comunican a la Delegación Territorial de Educación. En el caso de que el menor se encuentre solo, lo trasladan al centro escolar y lo ponen en conocimiento de su dirección, de los servicios sociales y también de la fiscalía, por si procede la imputación de sus padres o tutores.

La Unidad de Policía Adscrita ha intervenido también en 19 traslados de menores acogidos en centros bajo la tutela de la Junta de Andalucía y ha elaborado un total de 199 informes de protección. Este grupo especializado investiga todos aquellos casos que considere necesario el Servicio de Protección de Menores de la Fiscalía, recabando la información necesaria para conocer las condiciones de vida de los menores antes de adoptar alguna medida protectora.

Además, los agentes han participado en el traslado de 385 menores infractores que cumplen alguna medida judicial de reinserción en esta provincia, y han instruido dos atestados.

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