Los hechos ocurrieron en la tarde del 30 de enero de 2016 en la localidad de Pesués (Val de San Vicente), donde el acusado tenía una casa, a la que sobre las 16.00 horas, ambos -el acusado y la supuesta víctima- acudieron.

Según la versión del fiscal en su escrito provisional de acusación, después de comer el acusado estaba enseñando a la mujer la casa cuando, al llegar a la habitación del hijo de éste, él le pidió a ella que se tumbase en la cama.

Ella se negó y, mientras él intentaba quitarle la ropa, se levantó de la cama. Sin embargo, el acusado la tiró en la cama y comenzó un "forcejeo" tratando de desnudarla.

Durante el forcejeo, el hombre llegó a agarrar a la mujer de la cara, el cuello y le amenazó con un cinturón. En un momento dado, y aunque, según el fiscal, la mujer trató de resistirse, el hombre la agarró del pelo y le ordenó que le hiciera una felación.

Posteriormente, éste trató de arrancarle la ropa tras lo que ella finalmente "accedió a quitársela, consumando el acusado la penetración al tiempo que la perjudicada no dejaba de llorar". Una vez terminado el acto, la mujer se vistió y se marcharon del domicilio.

Según el fiscal, por estos hechos, la mujer sufrió erosiones en algunas partes de la cara y el cuello.

Además, precisó tratamiento odontológico por la fractura de una pieza dental y sufrió una agravación del estado previo del trastorno depresivo, de grado leve.

El Ministerio Público califica estos hechos como un delito de agresión sexual y otro de lesiones, por lo que solicita una condena de once años de cárce (9 por el primero y 2 por el segundo), alejamiento y prohibición de comunicación, y una medida de libertad vigilada de otros nueve años.

En concepto de indemnización, el fiscal pide que sea condenado al pago de 4.500 euros por las lesiones y las secuelas sufridas.

La mujer se ha personado en la causa como acusación particular, y su representación legal solicita quince de prisión, prohibición de comunicación y alejamiento durante un periodo de veinte años, así como una medida de libertad vigilada tras la pena de cárcel de diez años.

La acusación particular fija en 15.922 euros la indemnización que el acusado debe pagar a la víctima por las lesiones y el daño moral sufrido.

Por su parte, el letrado de la defensa, designado de oficio, ha pedido la suspensión del procedimiento porque, según señala en un escrito con entrada en la Audiencia Provincial en diciembre de 2017, no ha podido hablar con el acusado ni preparar la línea de defensa con él.

El juicio comenzará el lunes, a partir de las 09.30 horas en la Sección Primera de la Audiencia Provincial y está previsto que continúe el martes, día 6, a la misma hora.

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