El príncipe Carlos Javier de Borbón Parma y su esposa, Annemarie Gualthérie van Weezel, el pasado 4 de febrero en Ámsterdam, con motivo del 80.º cumpleaños de Beatriz de Holanda.
El príncipe Carlos Javier de Borbón Parma y su esposa, Annemarie Gualthérie van Weezel, el pasado 4 de febrero en Ámsterdam, con motivo del 80.º cumpleaños de Beatriz de Holanda. Bernard Rubsamen / Gtres

El Consejo de Estado holandés reconoció este miércoles el derecho del hijo ilegítimo del príncipe Carlos, Hugo Klynstra, a utilizar el apellido de su padre y a disfrutar de los títulos nobiliarios del duque de Borbón-Parma, aspirante al trono español desde 1975.

Carlos, hijo de la princesa Irene —hermana de la reina Beatriz y primo del actual monarca, Guillermo Alejandro, tuvo a Hugo en 1997 durante una relación extramatrimonial con una amiga de la infancia, Brigitte Klynstra.

El príncipe Carlos insistió durante estos años en que la pareja estuvo de acuerdo en que el niño no recibiera ningún título real ni otro derecho que conlleve la paternidad del duque porque fue su expareja la que tomó, independientemente, "la decisión" de tener un hijo.

Sin embargo, cuando Hugo, que ahora tiene 21 años, cumplió la mayoría de edad, decidió llevar a su padre ante la justicia para obtener el estatus real, la etiqueta de príncipe y los títulos nobiliarios de los que ya disfrutan por ley sus dos hermanastros.

El Consejo dictaminó este miércoles que el joven puede usar el título de príncipe de Borbón-Parma y tiene derecho a ser tratado como "alteza real" por su parentesco con el duque.

Un tribunal de La Haya había reconocido ya el derecho de Hugo a exigir los títulos de su padre, aunque el príncipe Carlos recurrió esa decisión para evitar las influencias que ello pudiera tener sobre la línea sucesoria de la Casa de Parma, ya que este joven sería su hijo primogénito.