El osezno Beato en el centro de reucperación de fauna silvestre de Villaescusa
El osezno Beato en el centro de reucperación de fauna silvestre de Villaescusa GOBIERNO

Ecologistas en Acción ha adelantado que van a continuar estudiando el caso del osezno 'Beato', pese al archivo de las diligencias por parte de la Fiscalía, pues afirma que los testimonios que han obtenido aseguran que el animal fue herido en una cacería.

Desde EA subrayan que "no están satisfechos" y se quejan de que han pedido copia de todo el expediente a la Consejería de Medio Rural, "sin que hasta la fecha se lo hayan proporcionado, y ni siquiera contestado".

La organización ecologista denunció en enero ante la Fiscalía que un oso de escasos meses había sido herido en una acción de caza en la falda sur de la sierra de Peñasagra en noviembre de 2017 y que estos hechos pudieran constituir un delito contra la fauna.

La Fiscalía unió esta denuncia a la de la Fundación Oso Pardo, que el 21 de diciembre alertó de la sospecha de que el oso, que fue visto por primera vez cojeando de la pata delantera izquierda el 20 de noviembre, pudo ser herido en una cacería el 8 de noviembre en Cabezón de Liébana, porque "tras varios disparos se oyó rugir a un oso".

La fiscal superior, Pilar Jiménez, en un decreto firmado el 22 de febrero y consultado por Europa Press, acuerda el archivo de las actuaciones al no quedar acreditada la perpetración de infracción penal, haciendo constar que los denunciantes pueden reiterar su denuncia ante el juzgado de instrucción que corresponda.

La Fiscalía ha tomado declaración en calidad de testigo a un invitado a la cacería en la que supuestamente, según los denunciantes, se había herido al oso.

De su declaración se desprende que vio dos osos, por la mañana uno de unos tres años, a unos 20 metros, que se alzó ante él sobre sus patas traseras, y comunicó su presencia al guarda y a los componentes de la cacería.

Posteriormente por la tarde vio a un oso herido, de distinto pelaje y bastante más pequeño, sin que previamente se hubieran oído disparos. El testigo precisó que se encontraba solo, que no oyó rugidos que indicaran la presencia de otro ejemplar y que no se trataba de una zona de difícil acceso.

La Fiscalía también da cuenta en su decreto del dictamen emitido por el veterinario del centro de recuperación de fauna silvestre, donde permanece el osezno herido desde su captura hace poco más de un mes.

El dictamen afirma que no se observa resto metálico alguno en los tejidos del oso, ni orificio de entrada o salida de proyectil, "tratándose de una herida que, por sus características, puede obedecer a varias causas (atropello, acometimiento de otro animal, accidente...) pero descartando el disparo como la principal, al considerarlo como altamente improbable".

"Por lo tanto", concluye la fiscal superior, "no se puede acreditar, ni siquiera indiciariamente, que se haya producido un hecho, imputable a persona determinada, reprochable penalmente, ya que no se ha probado que el oso haya sido herido por arma de fuego".

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