Roy Liechtenstein. Nueva York, 1989. Fotografía de Jean Marie del Moral
Roy Lichtenstein. Nueva York, 1989 © Jean Marie del Moral. Es una de las fotografías que puede verse en la exposición 'Entre artistas', hasta el próximo 15 de abril en Tabacalera (Madrid). JEAN MARIE DEL MORAL

En la carrera de Jean Marie del Moral (Montoire-sur-le-Loir, 1952) un encuentro acaecido en la década de los 70 marcó un antes y un después. En 1978 recibía el encargo de fotografiar al maestro Joan Miró en su estudio de Mallorca e inmortalizar su espacio de trabajo. En esa imagen, un plano desde cierta altura, el artista aparece sentado en su mecedora, rodeado de multitud de pinturas y los más diversos utensilios: papeles, botellas, espátulas, paleta... casi mimetizado su hábitat.

A partir de ese momento, del Moral comienza a interesarse por estos espacios-laboratorios, esos lugares donde surge la creatividad a borbotones, y decide continuar retratando a otros pintores y escultores. Éste es el germen de Entre artistas, la exposición que puede verse hasta el próximo 15 de abril en Tabacalera (Madrid) y que realiza un curioso y sorprendente recorrido por los estudios de 51 artistas imprescindibles de la segunda mitad del siglo XX.

De las instantáneas en las que retrató al maestro Miró, la muestra da el salto a los años 80, momento en la que el fotógrafo conoce a Apel.les Fenosa –con el que mantuvo una intensa amistad hasta la muerte del artista catalán en 1988- y éste le presenta a varios artistas españoles exiliados en París como Hernando Viñes, Baltasar Lobo o Antoni Clavé.

"Del Moral profundiza en la relación entre los creadores y su trabajo, y nos brinda la privilegiada ocasión de acceder a un espacio privado con el que los artistas establecen una conexión íntima y cargada de elementos simbólicos y significados. Observarlos, convivir por unos momentos con el aura de los objetos que les rodean, significa ampliar la distancia focal con la que contemplamos y disfrutamos las obras de arte", señala Begoña Torres en un texto elaborado para la exposición.

Por supuesto, la exposición no trata, únicamente, sobre esos espacios donde trabaja cada artista, de observar sus obras o los objetos y materiales que utiliza para elaborar éstas, sino de su propio retrato y la documentación de un periodo clave de la historia del arte. "Del Moral acumula memoria de otros individuos – en este caso artistas- ya que el derecho a la imagen es el derecho a la supervivencia, es un acto de adquisición de identidad".

El recorrido continúa con otros importantes artistas internacionales como Robert Motherwell, que aparece rodeado de libros de arte que son muy importantes para él; Francesco Clemente en su impresionante loft de Nueva York; Frank Stella, Alex Katz, Ai Weiwei, Damien Hirst o Roy Lichtenstein, al quien el fotógrafo inmortalizó enmarcado dentro de un lienzo en blanco, convirtiéndole casi en obra de arte.

Por supuesto, también encontramos a grandes creadores nacionales como Antoni Tàpies, Pablo Palazuelo, Esther Ferrer, Eduardo Chillida o Miquel Barceló, al que ha fotografiado a lo largo de los años en sus distintos estudios. En todas y cada una de sus fotografías, del Moral busca captar su espíritu creativo: "Intento que mis retratos estén relacionados con algo de la obra o del imaginario del artista. La obra del artista es su autorretrato. Como dice mi amigo Richar Texier: pintamos los cuadros que pintamos porque no sabemos pintar otros".