La Junta Consultiva de la Reserva de Caza Saja ha analizado en su reunión de este miércoles el proyecto del Plan Anual de Caza de la Reserva para la temporada cinegética 2018-2019, elaborado por la Dirección General del Medio Natural, que contempla la reducción de los permisos de caza de venado en rececho, y el aumento de las cacerías de jabalí.

Los permisos de caza de venado en rececho se reducen porque han sido numerosos los que han quedado sin ejecutar en años anteriores, que normalmente deberían ejecutarse en la presente temporada. Las batidas de venado se mantienen en idéntica distribución en número y lotes, según ha informado el Gobierno regional en un comunicado de prensa.

En el caso del jabalí, se aumenta el número de cacerías en el conjunto de la Reserva, alcanzándose las 493, 20 más que la temporada 2017-2018. De ellas, 86 están programadas en la comarca de Campoo, 52 en la de Valdeiguña, 96 en Cabuérniga, 83 en el Nansa y 176 en Liébana.

En el caso de la liebre, se mantienen prácticamente el mismo número de permisos que la campaña pasada (191), aunque se han eliminado los permisos de perreo en las comarcas del Nansa y de Liébana, que quedaron sin elegir en la temporada pasada.

Por lo que se refiere a la distribución y calendario de permisos de caza de sorda, se ha reducido ligeramente el número de jornadas de caza, pasando de 635 a 595, debido a la eliminación de cacerías en los jueves anteriores a batidas de caza mayor en el mismo monte para evitar las interferencias entre modalidades cinegéticas.

Tampoco se han programado cacerías de sorda en seis montes que tuvieron una bajísima demanda en la temporada anterior (Palombera Oeste y Este, Peña Colsa, Bicobres Norte y Sur , Sobrebodia y La Cestera). En todo caso, el total de permisos disponibles para la próxima campaña asciende a 7.320.

La reunión ha sido presidida por el consejero de Medio Rural, Jesús Oria, y ha contado con la presencia del director general del Medio Natural, Antonio Lucio, y del jefe de Servicio de Conservación de la Naturaleza y director técnico de la Reserva, Ángel Serdio.

Según la Consejería, el proyecto de Plan presenta pocas novedades respecto a campañas anteriores, al margen de los meros ajustes de fechas de apertura y cierre de los períodos para diferentes modalidades debido al calendario.

Entre los cambios más destacados está la exigencia de que las emisoras que se usen durante la acción de caza deban estar homologadas y contar con la correspondiente licencia de transmisión, debiendo portarse en todo momento la documentación acreditativa de esta circunstancia junto con el resto de la necesaria para el ejercicio de la caza.

Se recoge también una petición de los cazadores de liebre, de forma que aquellas cacerías de perreo de esa especie (es decir, sin uso de armas) no será necesaria para su realización la presencia del mínimo de cazadores del 80% de componentes de cada cuadrilla, así como la posibilidad de recuperar las cacerías de liebre que tengan que ser suspendidas por inclemencias meteorológicas, de igual manera que sucede con las batidas de jabalí, trasladándose en este caso al miércoles siguiente.

CARNET DEL CAZADOR DE SORDA

Tras la experiencia piloto de la temporada 2017-2018, para la próxima campaña será obligatorio en la Reserva que los cazadores de sorda porten, junto con el resto de la documentación preceptiva para la práctica de la caza, el carnet del cazador, debidamente cumplimentado y actualizado.

El carnet se facilitará gratuitamente a los cazadores por la dirección técnica de la Reserva en el momento de la expedición de los permisos de caza correspondientes. Será nominal e intransferible, y deberá ir cumplimentado con el nombre, apellidos y DNI del cazador.

En el carnet, el cazador deberá ir anotando el número de sordas abatidas a medida que las vaya cobrando. Además, deberá colocar en la pata izquierda de cada ejemplar uno de los precintos autoadhesivos que se incluyen en el mismo.

Los precintos, en los que figurará el DNI del cazador, deberán ser colocados inmediatamente después de que la pieza sea cobrada y siempre antes de continuar con la acción cinegética o de abandonar el lugar donde la pieza ha sido cobrada.

En el caso de que los precintos se agotaran antes de la finalización de la temporada cinegética, se le facilitará al cazador uno nuevo, previa entrega del carnet anterior debidamente cumplimentado. El carnet deberá ser remitido por el cazador a la dirección técnica de la Reserva antes del fin de la temporada cinegética 2018-2019.

La no remisión del carnet del cazador en el plazo indicado, su no cumplimentación o la falta de actualización del mismo podrán conllevar, con independencia de la posible incoación en su caso del correspondiente expediente administrativo sancionador, la inhabilitación para la práctica de esta modalidad cinegética en la Reserva en la temporada siguiente.

Consulta aquí más noticias de Cantabria.