y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, considera de una "crueldad" que "cuesta de calificar" que alguien se pueda oponer a abrir en su vecindario un centro de menores para niños y niñas que no tienen madres ni padres o cuya familia biológica es peligrosa para ellos, o no los quiere. "La sociedad no podemos lanzarles otros mensaje de desamparo y desamor", ha subrayado.

Oltra ha realizado estas declaraciones tras reunirse con representantes de UGT-PV Y CCOO PV, para abordar la convocatoria de huelga parcial feminista el 8 de marzo, al ser preguntada por el centro de menores -para niños de 12 a 17 años- que su departamento prevé instalar en Montecañada y que cuenta con la oposición de una parte del vecindario.

"No entiendo como hay quien puede atacar a unos niños y niñas que lo único que les ha pasado en esta vida es que no tienen padres y madres, me cuesta de entender que alguna gente se oponga y que sus hijos puedan vivir en Montecañada y que los que no tienen padres no puedan vivir".

"Me cuesta de entender porque creo que va más allá de un prejuicio", ha insistido, porque se trata de "niños que necesitan amparo, protección, vivir en un sitio donde se les acoja, donde sus vecinos tengan unos vecinos más con los que jugar y relacionarse". El objetivo es que estos niños tengan "una vida más normal posible dentro de la ruptura que supone haber iniciado tu vida con la falta de tus padres o con una familia biológica que es peligrosa para ti o que no te quiere", ha apuntado.

"No podemos lanzarles otro mensaje de desamparo y de desamor. Que la sociedad les diga a los niños a quienes su familia biológica les ha dado la espalda o que han tenido la mala suerte de que sus padres no vivan: 'Nosotros no os queremos', es de una crueldad que a mí me cuesta de calificar. Son unos vecinos más", ha remarcado.

RESIDENCIAS PEQUEÑAS PARA "SENTIRSE EN CASA"

Oltra ha recordado que su Conselleria ha emprendido una política para "desinstitucionalizar" a estos menores. "No queremos centros de muchas personas, queremos que se parezcan a un hogar" por lo que están eligiendo ubicaciones de "espacios más pequeños y dentro de una vida normalizada, no en las afueras, no apartados de la sociedad, no en 'macreocentros' donde se sienten en una institución, tienen que sentirse en casa", ha subrayado.

Su nueva familia son los otros niños y niñas y sus cuidadores y necesitan "un vecindario que les acoja y una vida lo más normalizada posible, que ya han tenido mala suerte y no han empezado con buen pie en esta vida, como sociedad creo que tenemos la obligación de facilitársela", ha concluido.

Consulta aquí más noticias de Valencia.