El proyecto contempla la conversión en regadío de 15.000 hectáreas en la comarca pacense de Tierra de Barros, de tal forma que el ministerio que dirige Isabel García Tejerina ha renunciado a financiar el 33 por ciento del mismo, lo cual se traduce en 65,67 millones de euros.

La Unión insiste en la necesidad de llevar a cabo este proyecto, en tanto que en la campaña del 2017 se ha producido una merma del 50 por ciento en la producción de uva y de aceitunas debido a la sequía.

Por otro lado, y en referencia a la reacción de la consejera extremeña de Agricultura, Begoña García Bernal, ha señalado que "no parece sensata" la postura de anunciar que el proyecto se hará con la financiación del ministerio o sin ella.

En primer lugar, esta organización agraria exige al ministerio que aclare el motivo por el que ha decidido no financiar la parte que le corresponde e intentar que modifique su posición. Posteriormente, propone hacer un nuevo estudio económico para "informar a los agricultores del coste de las inversiones, ya que la rentabilidad de las explotaciones de Tierra de Barros no está como para hacer inversiones sin conocer el resultado".

Por todo ello, la Unión Extremadura ha solicitado una reunión urgente con el Ministerio de Agricultura y con la Consejería de Medio Ambiente para que se informe de los motivos de no declarar de interés general este proyecto. Una vez conocidas estas explicaciones, la organización avanza que planteará "medidas de presión para llevar los regadíos a Tierra de Barros con una inversión asumible por los regantes".

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