Lotería navidad
La propietaria de la Cafetería La Manolita, junto al Mercat de Sant Antoni de Barcelona, enseña un décimo premiado. (Eros Albarrán) EROS ALBARRÁN

"Nos lo merecíamos", gritó emocionado Jordi Solanes, un vecino de Barcelona, frente a la administración número 97 de la Plaça Urquinaona de Barcelona, una lotería abonada a los grades premios de la suerte.

Es fabuloso. Todas las desgracias no podían venirnos juntas este año a Barcelona

En el annus hurribilis de las infraestructuras en Cataluña, el Gordo tocó en el aeropuerto de El Prat, una de las instalaciones que más polémicas ha creado este y los últimos años por la falta de inversión que desde Catalunya se denuncia.

La administración número 0 de El Prat ha repartido entre viajeros tres millones de euros del Gordo, el 06.381. Sus propietarias, Loli Cascajosa y Leonilda Santos, reconoce que desde el año pasado venden más números por el caos aeroportuario.

El apagón de julio, el caos del AVE, las averías en los Cercanías, las huelgas de autobuses han quedado hoy en un segundo plano porque la suerte ha hecho un guiño a Barcelona cumpliéndose con el dicho de que la Lotería de Navida premia a los lugares que han tenido un mal año.

Golpe de suerte

A Gerardo, el quiosquero de la plaça Urquinaona se la ha cambiado la cara cuando ha sabido que había tocado una serie del Gordo en el aeropuerto de El Prat: "seguro que los premios han volado por ahí".

Pero se ha alegrado enormemente por las más de las 150 series que se han quedado en Barcelona del segundo premio, vendido a pocos metros de su quiosco.

"Es fabuloso. Todas las desgracias no podían venirmos juntas. Ya hemos tenido bastantes desgracias este año. A ver si esto acaba de levantar a Barcelona", explicaba a 20 minutos este quiosquero barcelonés.

Ajenos al sorteo

Jordi Solanes y su mujer se han enterado de que el segundo premio había caído en Barcelona cuando viajaban en el autobús ajenos al sorteo.

"Nos parece de coña que haya caído en Barcelona. Está bien que haya quedado muy repartido para que mucha gente pueda mover dinero", explicaba alegre este barcelonés.

Laura Bravo, una joven barcelonesa, explicaba en la plaça Universitat que "todo el mundo se merece que le toque la Lotería pero si se queda en Barcelona, mucho mejor. Nos vendrá muy bien".