Terremoto en Taiwán
Los equipos de rescate portan un cuerpo tras recuperarlo de un edificio en Hualien (Taiwán). Ritchie B. Tongo / EFE

La gran cantidad y magnitud de las réplicas que han seguido al terremoto de 6,4 que sacudió el este de Taiwán al filo de la medianoche del martes está complicando las tareas de rescate.

Hasta el momento se han registrado nueve muertos, 268 heridos y 58 desaparecidos, que se sospecha que están atrapados en el el Hotel Meilun de Hualien y en el Edificio Residencial-Comercial Yunmencuidi. Este albergaba un restaurante y quedó inclinado casi 45 grados.

En la madrugada de este jueves sonó en los móviles de los taiwaneses una alarma de terremoto de magnitud 5 en la escala de Richter, pero que el Servicio Geológico de Estados Unidos midió como 5,7. Desde entonces se han producido varios temblores de magnitud mayor a 4,5.

En Taiwán se usa la escala de magnitud local o de Richter para los seísmos. Esta da medidas inferiores a las de la escala de momento que se utiliza en Estados Unidos.

Ola de frío

Además de a las réplicas, los equipos de rescate y salvamento están teniendo que hacer frente a una ola de frío. Pese a esas circunstancias han intensificado las labores para localizar y rescatar a los 58 atrapados. De conformidad con las directrices del Gobierno de dar prioridad absoluta al salvamento.

"Mi familia está atrapada y yo aquí temblando, en medio del frío, y con temor a que otro terremoto peor venga y los entierre para siempre", dijo una residente de Hualien tras la réplica.

"Cuando sentí la réplica pensé que el edificio se nos caería encima", confesó otra mujer que estaba junto al edificio Yun Men Tsui Ti.

Los turistas chinos han sido duramente golpeados por este terremoto, con la muerte de cuatro, la desaparición de cinco y heridas leves de cuatro.

El Gobierno local de Hualien, aparte de facilitar albergue y ayuda a los cientos de desplazados y dar compensaciones monetarias a víctimas y familiares de los fallecidos, ha iniciado investigaciones sobre el edificio Yun Men Tsui Ti, explicó el portavoz del Ejecutivo taiwanés, Hsu Kuo-yung.

Se trata de esclarecer si el inmueble, levantado en 1995 y en el que han fallecido seis de los nueve muertos, ha cumplido con las normativas de construcción, incluyendo todo lo relacionado con la protección antisísmica.

La isla recientemente ha vivido cientos de seísmos que se sienten, algo que el director del Centro Sísmico de la isla, Chen Kuo-chang, considera inusual. El país se encuentra en el llamado anillo de fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica, y en 1999 registró un terremoto de magnitud 7,6 que causó 2.415 muertos.