Luis Labarga salió el pasado sábado de una fiesta navideña que había celebrado con sus amigos en un bar cercano al estadio Santiago Bernabéu cuando al ir a recoger su coche se lo encontró calcinado, su sorpresa fue mayor cuando dos días más tarde, al ir a recoger el coche con la grúa, encontró que había sido multado por mal estacionamiento.

Se puso en contacto con varios desguaces, "algunos directamente no querían coger el coche"

Después de poner la denuncia en la comisaría, Luis intentó el lunes mover el automóvil, pero el seguro no se hacia cargo de él al estar a terceros.

Por este motivo, se puso en contacto con varios desguaces, "algunos directamente no querían coger el coche" y decidió hablar directamente con la Dirección General de Tráfico, aunque aún no había podido "hablar con nadie".  Finalmente, logró gracias a un taxista la dirección de los desguaces 'La Torre' donde le cogieron el vehículo.

"Hojita de infinita blancura"

Pero la sorpresa final llegó el martes en la calle Concha Espina cuando Luis quedó con la grúa para retirar el vehículo y comprobó que para su asombro, "había una multa de tráfico de estacionamiento regulado, porque lógicamente estaba mal aparcado".

"Te queman el coche y nadie te hace caso y antes de que llegue la grúa te encuentras una hojita de infinita blancura entre los escombros negros del coche. Yo creo que llevar la responsabilidad de la ley hasta ese extremo es casi de vergüenza, para echarse a reír", concluyó.