Pillan a 35 personas que se hicieron pasar por otras en el examen teórico de conducir. Muchos occidentales tienen dificultades para distinguir a unos chinos de otros. Ocurre igual con los africanos, y a la inversa también pasa. Ésa es quizá la ventaja con la que juegan quienes tratan de hacerse pasar por otros en los exámenes para sacarse el carné de conducir. Los agentes del Grupo de Informes y Apoyo a Tráfico de la Guardia Civil de Valencia (GIAT) han detectado en los últimos cuatro años a 35 impostores.

La mayoría son africanos (de Nigeria, Guinea Ecuatorial, Costa de Marfil, Camerún, Senegal, Congo, Togo, Malí, Ghana y Marruecos, por este orden). Les siguen los chinos, y también se ha detectado a un georgiano que intentó hacer el teórico en lugar de otro.

Hace tres años hubo un boom, pues se detectaron 21 casos de suplantación de identidad en la obtención del permiso de la clase B. En 2005 hubo cuatro; diez el año pasado y ninguno este. Generalmente son hombres y jóvenes.

Los examinadores son quienes dan la voz de alarma: algo les huele a chamusquina (un detalle en la foto del examinado, sus nervios...) y alertan a los expertos de la Guardia Civil. El delito está castigado con cárcel (de seis meses a tres años), pero hay quien está dispuesto a asumir el riesgo a cambio de parné.