La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se ha quedado sola en la cuestión de confianza a la que se ha sometido esta mañana para poder aprobar los presupuestos municipales de 2018, pues todos los grupos han votado en contra, a pesar de que el PDeCAT y ERC se abstuvieron en el pleno de la semana pasada. Por lo tanto, han quedado rechazadas las cuentas.

En el pleno del viernes pasado estas no salieron adelante con los votos favorables de BComú, las abstenciones del PDeCAT y ERC, y los votos en contra del PSC, Cs, PP, la CUP y el concejal no adscrito del partido Demòcrates de Catalunya, Gerard Ardanuy.

Después de que la cuestión de confianza no haya sido aprobada la oposición dispondrá de un mes para acordar un alcalde y un presupuesto alternativos, y en el caso de que no lo logre, el proyecto presupuestario de Colau se aprobará automáticamente al acabar el plazo.

Ante la imposibililidad del gobierno de Colau de aprobar los presupuestos municipales en el pleno que se celebró la semana pasada, la alcaldesa se ha visto obligada a someterse a otra cuestión de confianza para poder aprobar las cuentas. Es la segunda vez que Ada Colau recurre a esta fórmula para sacar adelante el Presupuesto municipal. 

Reto de Colau a la oposición

Colau ha retado a la oposición a tratar de acordar un alcalde y unos Presupuestos alternativos en base al diálogo que le reclaman a su equipo: "Tienen un mes para practicar el diálogo y el acuerdo que han reclamado, y generar una alternativa de gobierno".

"Si creen que el Gobierno actual es lo peor que puede pasar a la ciudad, tienen la responsabilidad de hacer una alternativa", y ha destacado que Barcelona asume responsabilidades de gobierno y Generalitat.

Ha añadido que su administración es la más estable y activa de Cataluña tras la parálisis por la judicialización del PP y por una declaración de independencia irresponsable que ha llevado a una situación límite, según ella.

El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, ha asegurado que la ciudad necesita unos Presupuestos, y ha pedido al PDeCAT y a ERC que no dan lecciones sobre gestión porque han llevado a Cataluña y Barcelona "contra las rocas" con el proceso soberanista.

También ha dicho que en el acto del jueves en el Ayuntamiento sobre el Mobile World Congress (MWC) se mostró que los grupos municipales son capaces de unirse en los momentos más importantes, y ha recordado que la ciudad es líder en España en inversión social.

La propuesta de cuentas de Colau prevé un aumento del 2,4% del gasto corriente y capital hasta los 2.642,9 millones de euros, e incrementa en 62,4 millones los recursos disponibles, priorizando combatir las desigualdades sociales y la pobreza, reactivar la economía y reforzar el transporte público.

Falta de modelo

Trias ha asegurado que la negociación de las cuentas han sido un "fiasco", y ha asegurado que en BComú no son buenos estrategas porque viene del populismo y del activismo, y ls ha afeado que no tienen un modelo claro de ciudad y que se han retrasado proyectos ya iniciados en el anterior mandato, que él lideró.

La líder de Cs, Carina Mejías, ha dicho que el Gobierno municipal transmite "inseguridad e incertidumbre", que el proyecto de BComú es fallido, que los Presupuestos se han hecho de forma poco participativa, y que muchos barceloneses no renovarán la confianza a Colau en las próximas elecciones.

Culpable de la inestabilidad

Alfred Bosch (ERC) ha criticado que Colau pida la confianza de la oposición cuando no la transmiten, y cree que ella debería pensar en marcharse: "Lo que hace falta urgentemente para restaurar la confianza y la esperanza es cambiar la Alcaldía", porque la inestabilidad, la ingobernabilidad y la falta de confianza es Colau, según él.

El socialista Jaume Collboni ha retirado a Colau su confianza y la ha acusado de llevar a la inestabilidad rompiendo el pacto de gobierno con el PSC, permitiendo "que la piconadora del independentismo la hiciera saltar por los aires", y considera que BComú ha pasado de representar la indignación a la impotencia y a la decepción, y que no pueden resolver los problemas de Barcelona cuando el problema es su gobierno.

Alcaldesa reprobada

El líder del PP, Alberto Fernández, ha aseverado que, tras la cuestión de confianza, la ciudad podrá tener las cuentas aprobadas, pero una alcaldesa reprobada sin apoyo a su gestión: "Barcelona tendrá unos Presupuestos que no le convienen y mantendrá una alcaldesa que no debe".

Eulàlia Reguant (CUP) ha afeado al Ejecutivo que prioriza un modelo de ciudad que no pone a los vecinos en el centro y que les expulsa de la ciudad, y ha lamentado que Pisarello ponga al mismo nivel la actuación del Govern por el proceso soberanista y la actuación de los partidos que han "reprimido" la voluntad de los catalanes de votar el 1-O.

El concejal no adscrito, Gerard Ardanuy (Demòcrates), ha asegurado que su voto no va en contra ni a favor de nadie, y ha garantizado que está dispuesto a continuar haciendo aportaciones al Presupuesto durante el plazo de 30 días que transcurrirá para que sean aprobados automáticamente si la oposición no presenta una alternativa.

Algunos líderes municipales han destacado las palabras del director de la GSMA, John Hoffman, que reclamó en el acto del jueves que Barcelona debe convencerse de su potencial: Trias, Mejías y Bosch han aludido a eso para reprochar a Colau su "parálisis" en el consistorio, mientras que Reguant ha lamentado que la ciudad priorice un modelo empresarial que desplaza a los vecinos.

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