Documentos
Documentos en un archivador, en una imagen de archivo. WIKIMEDIA COMMONS

El Ejecutivo australiano recuperó cientos de documentos secretos hallados en dos archivadores del gobierno vendidos en una tienda de segunda mano y que fueron entregados por un individuo al canal público multimedia ABC, informan este jueves medios locales.

El acuerdo entre el medio y las autoridades se logró sin que la ABC revelara la identidad de la persona que encontró los papeles y en aras de los "intereses nacionales", según el comunicado emitido anoche por el Departamento del Primer Ministro y el Gabinete.

Agentes de la Organización Australiana de Seguridad e Inteligencia (ASIO, por sus siglas en inglés) recogieron los documentos el jueves de las oficinas de la ABC en Camberra, Melbourne y Brisbane, donde habían sido guardados en cajas fuertes, según la cadena local.

La ABC reveló el miércoles el hallazgo de cientos de documentos secretos que cubren un periodo de cinco gobiernos en una década y detallan, por ejemplo, los planes para retrasar la entrega de visados humanitarios a refugiados o la estrategia para eliminar el derecho de permanecer en silencio durante los interrogatorios policiales.

"Los expedientes del Gabinete"

Los expedientes "altamente secretos" y "AUSTEO" (solo para ser vistos por australianos), estaban dentro de dos archivadores cerrados con candado que fueron vendidos a un ciudadano durante una subasta de muebles gubernamentales usados. El comprador forzó la cerradura y para su sorpresa encontró los documentos clasificados, que a posterior fueron entregados a la ABC.

El hallazgo involuntario de los documentos, bautizados como "Los expedientes del Gabinete", representa una de las mayores filtraciones de la historia de Australia.

Tras conocerse su hallazgo, las autoridades ordenaron una investigación para esclarecer los hechos y los agentes de la ASIO reclamaron su devolución.

La ABC cree que los socios de la asociación de inteligencia conocida como "Cinco Ojos", que conforman Australia, Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Reino Unido, habrían abordado el asunto.

"Esto envía señales a nuestros socios y aliados en Inteligencia de que Australia no es de confianza al compartir información", dijo el legislador independiente y exanalista de Inteligencia Andrew Wilkie a la ABC.