El puente basculante de las Delicias elevando sus hojas.
El puente basculante de las Delicias elevando sus hojas. EUROPA PRESS

Después de que la Autoridad Portuaria de Sevilla contratase el pasado verano las obras de modernización y mejora del puente basculante de Las Delicias como consecuencia de sus frecuentes averías, ya ha comenzado la obra civil de dicho proyecto, comenzando con la sustitución de las instalaciones hidráulicas al objeto de una mejor elevación de los tableros y la instalación de nuevos cableados y cuadros eléctricos.

Este proyecto de modernización del puente basculante de Las Delicias, que cada mañana absorbe buena parte del tráfico procedente del sector Sur del Aljarafe con destino a la capital andaluza, fue adjudicado por casi tres millones de euros a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Apimovilidad, Imesapi y Ecocivil.

Las obras en cuestión están destinadas a la actualización y mejora de la infraestructura del puente, construido entre 1988 y 1990, en la era de la exposición universal de 1992, y marcado por frecuentes averías cuando es necesario elevar sus tableros para permitir la navegación de buques de gran tamaño o altura.

Este puente, por cierto, tiene un carácter estratégico no sólo por el tráfico que soporta, sino además por su papel como vía ferroviaria entre el muelle de Tablada y la dársena de Batán y la navegación de los cruceros turísticos hasta el muelle de las Delicias, para lo cual es necesario que la infraestructura alce sus tableros.

El caso es que según han informado a Europa Press fuentes de la Autoridad Portuaria de Sevilla, una vez adjudicado el citado proyecto el pasado verano, desde el mes de octubre han sido acometidos "trabajos preliminares" que han comprendido "comprobaciones previas de equipos y procedimientos".

ARRANCAN LAS OBRAS Y YA HA HABIDO UN CORTE PARCIAL

Ahora ha comenzado ya la "segunda fase" del proyecto, es decir la obra civil como tal. De hecho, el puente ha sido sometido esta pasada noche del martes al miércoles a un corte parcial de tráfico, según las fuentes consultadas por Europa Press, para permitir una serie de trabajos que incluyeron ya el despliegue de maquinaria pesada.

En cualquier caso, la fase de obra civil de este proyecto implica la mejora de la red de drenaje de la infraestructura y la sustitución de las instalaciones hidráulicas, con la colocación de nuevas bombas que permitan una mejor elevación de los tableros del puente. Además, la obra incluye la renovación del cableado eléctrico y los cuadros y equipos.

Como consecuencia de esta "segunda fase" del proyecto, y para facilitar el avance de los trabajos, está previsto que hasta el 25 de marzo, fecha en la que está prevista la llegada del primer crucero de la temporada a Sevilla, el Braemar, el puente permanezca "cerrado al tráfico marítimo", salvo para aquellas embarcaciones que por su calado máximo aéreo puedan pasar sin necesidad de que sean alzados los tableros.

Para el periodo comprendido entre el 15 de julio y el 31 de agosto de este año, se prevé actuar sobre los sistemas mecánicos y sobre la instalación de control, para renovar entre otros aspectos los rodillos que permiten que bascule el puente. En ese sentido, la Autoridad Portuaria expone que para tales labores, serán necesarios "cortes parciales de tráfico" que la institución portuaria está definiendo junto al Ayuntamiento hispalense, "para disminuir las posibles afecciones para el paso de vehículos".

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