La consejera, durante la presentación del catálogo.
La consejera, durante la presentación del catálogo. EUROPA PRESS

El nuevo Catálogo de Servicios Sociales de Castilla y León pasará a incluir un total de 119 prestaciones, frente a las 109 del documento que data de 2014, al incorporar diez nuevas, mientras que otras veintitrés han sido mejoradas con más derechos, más compatibilidades y más servicios profesionales.

Con la presentación del nuevo catálogo, que ha sido presentado hoy por la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, Castilla y León, que es una de las pocas comunidades que ha desarrollado tal guía, pasa a convertirse en la única que ha realizado una actualización y evaluación sobre su aplicación.

El catálogo es la piedra angular del Sistema de Servicios Sociales y "supone un giro radical al abandonar los modelos más tradicionales de servicios sociales y centrarse en un modelo basado en una atención a la carta, integral, basada en derechos subjetivos y en función de las necesidades de cada persona en cada momento", tal y como ha subrayado García.

La Junta ha diseñado este Catálogo como una herramienta viva y flexible que se vaya adaptando a las distintas necesidades que vayan surgiendo. Como ejemplo de ello, la consejera, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha apuntado que su departamento seguirá actualizando su contenido para "detectar nuevas necesidades".

Como ejemplo, ha citado la aplicación en 2018 de ayudas a los huérfanos de violencia de género, a razón de 3.000 euros al año hasta su mayoría de edad, o, entre otras, la reducción de los plazos para recibir el reconocimiento del derecho a la prestación, que de los seis meses de la ley estatal se pretende rebajar a cinco, cuatro y tres meses en 208, 2019 y 2020, respectivamente.

Con la actualización realizada, el Catálogo de Servicios Sociales de Castilla y León incorpora diez nuevas modalidades de prestaciones, algunas de las cuales se han creado en estos años y otras, aunque ya existían como prestaciones, no estaban incorporadas al catálogo por estar pendientes de modificaciones normativas.

Entre las primeras se encuentran el servicio de información especializada sobre Renta Garantizada de Ciudadanía; el servicio de apoyo personal y familiar para víctimas violencia de género: apoyo técnico a las familias; la prestación económica para excedencia por cuidado de hijos; la prestación económica para reducción de la jornada laboral; el servicio de asistencia letrada y defensa jurídica a mujeres y niñas víctimas de agresiones y/o abusos sexuales: intervención técnica de apoyo social.

Entre las segundas están el registro de parejas de hecho; el servicio de atención en centros infantiles de 0 a 3 años; la atención lúdica de niños y niñas para la conciliación; la ampliación horaria para la conciliación en escuelas infantiles del primer ciclo de educación infantil, y el servicio de provisión inmediata de alimentación: servicio de distribución coordinada de alimentos.

MEJORAS

Junto a las nuevas prestaciones, la segunda novedad más destacada es que el nuevo Catálogo mejora sustancialmente 23 de las prestaciones que ya existían, mejoras que inciden principalmente en las condiciones de acceso ampliando el perfil de los destinatarios (en seis prestaciones), actualizando la compatibilidad entre prestaciones (en 12 prestaciones) y en la ampliación del carácter esencial (en cinco prestaciones).

En su conjunto, entre las nuevas prestaciones y las mejoradas, el nuevo Catálogo incrementa en nueve las prestaciones esenciales. De esta forma, 67 de las 119 prestaciones con las que cuenta ahora el catálogo (el 56 %) son prestaciones esenciales, derechos subjetivos para las personas de prestación garantizada y el resto, 52 (un 44 %), no son esenciales.

La nueva guía incorpora además siete prestaciones gratuitas más que el anterior. De esta forma, 92 de las 119 prestaciones del Catálogo son gratuitas para el usuario.

Respecto a las necesidades que cubren, destaca que más de un 51 % de las prestaciones están dirigidas a garantizar una adecuada convivencia familiar y otro 30 % de ellas a favorecer el fomento de la autonomía y a la prevención de la dependencia. En cuanto al tipo de prestaciones, destaca que un 22 % son de atención social comunitaria, un 21 % son de acceso al Sistema de Servicios Sociales, un 18 % de apoyo a la familia o un 11 % de prevención.

El 49 % de las prestaciones son competencia exclusiva de la Comunidad de Castilla y León, el 17 % de la Administración local, el 30 % son de competencia compartida regional y local y un 5 % de la Administración central, aunque la gestión y concesión corresponde a la Comunidad.

INCREMENTO DEL 6,4% EN LAS PRESTACIONES

En cuanto al balance de la aplicación del catálogo entre 2014 y 2016, la consejera se ha felicitado por el hecho de haber logrado un incremento del 6,4 % en la concesión de prestaciones, con un total de 91.600 más.

En 2016 la Junta de Castilla y León concedió más de un millón y medio de prestaciones que beneficiaron a casi 600.000 personas, lo que supone que en 2016 se concedieron de media al día más de 4.100 prestaciones.

Prácticamente todas las tipologías de prestaciones se incrementan, con la excepción de las de apoyo a la familia en riesgo de desahucio, que descienden un 40 % a raíz de la menor demanda por un menor número de procesos de desahucio.

Destacan los aumentos del 7,8 % en las prestaciones de acceso a los servicios sociales, de más de un 10 % en las destinadas al apoyo a la autonomía personal o también de un 10 % en las de atención social en un contexto comunitario.

Respecto al volumen en lo referente a los tipos de prestaciones, más del 35 % del total son prestaciones orientadas a la prevención, seguidas del bloque de prestaciones de apoyo a la autonomía personal con un 22,5 %.

Destaca el crecimiento del 10 % en las de apoyo al plan de vida de las personas vulnerables, un 8,5 % las de protección e integridad personal y un 7,3 % las de apoyo del entorno de la convivencia familiar.

Por volumen en este apartado, el 36,9 % de las prestaciones son las destinadas a informar, orientar y valorar, donde se incluyen servicios como los de reconocimiento de grado de dependencia o discapacidad, o con un 23,5 %, las destinadas al apoyo para la vida diaria y el desarrollo de la autonomía personal.

Aumentan las prestaciones dirigidas a todos los grupos de población, salvo las dirigidas a personas drogodependientes que se mantienen.Es destacable que las que más crecen en este apartado, un 9 %, son las dirigidas a víctimas de violencia de género, seguidas de las destinadas a personas dependientes, que crecen un 8,5 %, y las comunes a todos los grupos de personas un 7,6 %.

En cuanto al volumen, las más numerosas son las destinadas a personas mayores, con un 33,6 % del total, a personas dependientes, con un 26 %, y a personas con discapacidad, con un 16,2 %.

CRECEN EL TRIPLE LAS ESENCIALES

En la evaluación del catálogo se constata que crecen el triple las prestaciones esenciales. Aunque todas crecen, aquellas que se consideran derechos subjetivos, las esenciales, crecen el triple, un 8 %, y las no esenciales crecen un 2 %. Respecto al volumen en este apartado, el 76 % de las actuaciones de los servicios sociales corresponden a prestaciones esenciales, con 3,3 millones de prestaciones desde 2014.

Por su parte, crecen el doble las prestaciones gratuitas, casi un 8 %, frente a las que necesitan aportación del usuario, 3,2 %. Respecto al volumen, el 71 % de las prestaciones son gratuitas.

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