La conexión será posible a través de un convenio firmado este lunes por los alcaldes de Quinanilla de Vivar y Merindad de Río Ubierna, María Aránzazu Blanco y Raúl Martín, respectivamente, y el de la capital burgalesa, Javier Lacalle, quien ha destacado el elevado número de municipios que ya se han conectado a la red de la ciudad en materia de depuración y suministro de agua.

En este sentido, Lacalle ha explicado que, con la incorporación de estos dos municipios, son siete ya los que se han adherido a la depuración de aguas, mientras que ya existen más de 120 ayuntamientos conectados al suministro.

La depuración de las aguas residuales de Merindad de Río Ubierna y Quintanilla de Vivar beneficiará a unas 2.000 personas de forma directa, aunque se estima que el alcance sea mayor de forma indirecta debido a la industria y establecimientos de hostelería de la zona.

A través de los convenios suscritos, los ayuntamientos beneficiarios de la prestación se comprometen a la ejecución de las obras que sean necesarias para entroncar su red de saneamiento a la de la capital burgalesa.

Asimismo, ambos consistorios se comprometen a disponer de un plan de mantenimiento y gestión de la infraestructura de saneamiento, con especial atención a cuestiones como la limpieza de las redes o el control de pretratamientos.

El saneamiento y depuración de las aguas recibidas se facturará de forma mensual, un un recibo único, junto con el agua potable, aplicando las tarifas vigentes en cada momento, aprobadas por el Ayuntamiento de Burgos.

Por otro lado, los ayuntamientos anexionados a la red de la capital burgalesa, antes de conceder cualquier licencia de nueva actividad, deberán informar a la sociedad municipal Aguas de Burgos para valorar la idoneidad del proyecto.

Los convenios, cuyo desarrollo se vigilará a través de una comisión de seguimiento creada para la ocasión, tendrán una vigencia de 25 años desde el inicio de la gestión.

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