El obispo con los dos nuevos sacerdotes
El obispo con los dos nuevos sacerdotes EUROPA PRESS

El Obispado de Santander va a impulsar una campaña para fomentar las vocaciones sacerdotales en la Diócesis tras haberse producido en los últimos años un descenso paulatino de las mismas, una iniciativa en la que se ensalzará la "alegría que genera entregarse al señor cuando te llama" y se animará a las familias cristianas a seguir practicando su fe e inculcándosela a sus hijos.

El obispo, Manuel Sánchez Monge, ha anunciado la preparación de esta campaña, que también incluirá jornadas de rezo por las vocaciones, este jueves en una rueda de prensa en la que ha estado acompañado por dos diaconos que este próximo domingo, 21 de enero, serán ordenados sacerdotes en una misa que se celebrará a las 17.00 horas en la Catedral.

La experiencia de estos dos hombres ha servido a Sánchez Monge para hacer hincapié en la necesidad de fomentar las vocaciones sacerdotales en la Diócesis, en la que las últimas ordenaciones tuvieron lugar hace algunos años cuando aún era obispo de Santander Vicente Jiménez Zamora, arzobispo de Zaragoza desde diciembre de 2014.

Ha indicado que, aunque la iglesia cántabra "no está dispuesta a hacer rebajas" en la preparación que requieren los sacerdotes, es necesario que tanto la comunidad como las familias ayuden a quienes "sienten la llamada" a conocer si su vocación es "auténtica" y a salvar las "resistencias" que puedan tener para asumirla.

La Diócesis de Santander cuenta actualmente con 380 sacerdotes, entre los que están en activo y jubilados y los que realizan otras labores diferentes a las de atender una parroquia, pero "muchos son mayores" y, debido a la falta de nuevos curas, siguen al frente de sus iglesias.

Cuando uno de ellos se ve obligado, por edad o cuestiones de salud, a reducir el horario de apertura de la parroquia o el número de misas, el obispo ha señalado que "la gente viene aquí y me pide que les mande un cura, pero yo no les fabrico". "Se necesitan vocaciones y una preparación que se prolonga durante seis años en el seminario de Monte Corbán", ha señalado.

En este sentido, ha detallado que actualmente hay ocho seminaristas y siete de ellos tienen edades entre los 30 y los 40 años y, antes de ingresar en Monte Corbán, se han estudiando carreras universitarias y han ejercido sus profesiones, algo que Sánchez Monge ha considerado "importante" porque "demuestra que no acceden al ministerio del sacerdocio para tener un modo de vida".

Solo uno de los seminaristas es más joven y, según ha detallado el obispo, sintió "la llamada" siento niño y, tras pasar por el seminario menor, ahora se forma en Corbán, pero esto ya no es lo habitual entre quienes tienen vocación de ejercer el sacerdocio.

Y así lo muestran las experiencias de dos diaconos que han acompañado al obispo en la rueda de prensa y que serán ordenados sacerdotes este domingo. Se trata de José María González de las Herranes (Santander, 1971) y Juan de Cáceres Cabrero (Santander, 1978).

González de las Herranes, de 46 años, está licenciado en Historia y especializado en Archivos, sector en el que trabajó varios años. Ha relatado que fue educado en una familia católica y estudio también en un colegio religioso, en Los Escolapios, pero en su juventud se alejó de la iglesia.

Cuando se trasladó a Salamanca para cursas sus estudios de Historia y a pesar de "todas las distracciones", se volvió a acercar a la iglesia y mantuvo "un encuentro personal con Jesucristo". "Sentí la llamada pero no quería aceptarla" y continuó con sus estudios y, concluidos éstos, regreso a Santander y encauzó esa vocación colaborando con dos ONGs.

"Seguí sintiendo la llamada pero había reticencias por mi parte, pero ese 'rum rum' por dentro continuaba y decidí responder", ha dicho, ensalzando que se acercó al seminario de Corbán donde después ha estado seis año formándose, al igual que Juan de Cáceres Cabrero junto al que se ordenará.

La experiencia de éste último fue un poco diferente. De Cáceres Cabrero, de 39 años, también creció en una familia católica pero "lo de ir a misa no me gustaba" y, desde la adolescencia, se alejó de la iglesia. No era buen estudiante pero se matriculó en Derecho y, tras ver que no era lo suyo, se adentró en los negocios de hostelería.

Cuando llegaron "las vacas flacas", sufrió una "crisis personal" en la que contó con el apoyo de un amigo que le llevó a unas charlas y "empecé a sentir la llamada" pero no quería escucharla porque "tenía créditos pendientes" y su aspiración era "conocer a una mujer y formar una familia".

Pero, ha destacado, "el señor es muy cabezota y seguía llamándome" y "hoy, siete años después, le doy gracias por haberme guiado en este camino, tan válido o más que otros, que me hace feliz y me llena de gozo y alegría".

Estos dos diaconos será ordenados sacerdotes este domingo y, según ha avanzado el obispo, por el momento seguirán ejerciendo en las parroquias donde se encuentran actualmente, González de las Herranes en Campoo de Enmedio y De Cáceres Cabrero en las de Hazas de Cesto, Beranga, Praves y Solórzano.

El primero cantará su primera misa el 28 de enero a las 12.00 horas en la parroquia de Montesclaros en Santander, y el segundo el lunes, día 22, a las 12.00, en la del Cristo.

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