El hecho sucedió el pasado día 23 de septiembre, a las 16.20 horas, cuando el cinemómetro fijo (radar) de la avenida de Burgos 35, a escasos metros del edificio de Jefatura de Policía Municipal, captó un vehículo circulando a 128 km/h, estando limitada la velocidad en este tramo de vía a 50 km/h, es decir 78 km/h por encima del límite permitido.

Para este conductor, la denuncia administrativa supondrá una sanción económica de 600 euros y la retirada de 6 puntos de su permiso de conducir.

Además, se puede enfrentar a un delito tipificado como muy grave en el artículo 379 del Código Penal, que establece: "el que condujere un vehículo de motor o un ciclomotor a velocidad superior en sesenta kilómetros por hora en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o a la de multa de seis a doce meses y trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, a la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años".

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